Realismo
Empecemos por la retórica, ¿realismo, qué realismo? Si estoy más de dos horas delante de un electrodoméstico con un mando a distancia que me hace ir en unas décimas de segundo de un plato de comida ignota en una isla paradisíaca en la Oceanía a una intervención de Carlos Floriano, ¿dónde anclo mi relación con la realidad? Por eso aquí saltamos de una irrealidad a otra con permiso de su aquiescencia silenciosa.
Aunque no lo queramos reconocer somos una tierra de eventos taurinos enquistados en nuestras fiestas patronales. Es decir, cuando uno ve en un informativo estatal dos noticias sobre este mundo que huele a purines y revolotean tantas moscas, no puede otra cosa que pararse y mirar. Un torero ha incurrido en un acto de rebeldía que le puede costar una multa gubernativa al no matar voluntariamente a un toro en protesta por la intervención de unos antitaurinos y la actitud de la policía, que puso orden cuando la cuadrilla del matador se liaba a hostias con los animalistas. Así, sin más, es una noticia curiosa que se inscribe en el realismo castizo, pero tiene un poco más de enjundia dados los tiempos que corren en contra de los actos taurinos en tantos lugares del globo como Ecuador, Bogotá o Palma de Mallorca. En cambio, la españolización de Donostia se reconquista a base de pasodobles y gomina.
Pero siguiendo el olor de los astados y la obsesión por los selfies, las grabaciones de todo cuanto se mueva que es una costumbre creciente, ha muerto un hombre que no era un corredor del encierro sino un buscador de imágenes que estaba grabando con su teléfono móvil en Toledo las vicisitudes de esas carreras entre la testosterona de bípedos y cuadrúpedos unos en defensa y otros en exhibición en un ritual impostado.
¿Esto es realismo o absurdo impresionista?

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio

De la lucha anti-ETA a la UCO, un camino muy transitado
