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Mikel Alvira desafía al lector con su libro «La novela de Rebeca»

“La novela de Rebeca”. Así se llama la novela que escribe Simón Lugar, el personaje principal del nuevo libro de Mikel Alvira. Una historia «tramposa» con la que el autor desafía al lector a descifrar el misterio que plantea.

Despúes de publicar obras como “Llegará la lluvia” o “El mar que te debía” esta vez el escritor vasco se ha adentrado en un nuevo género para él, la novela negra.

Novela «inusual»

Como si de una muñeca se tratase, Alvira da vida a Simón Lugar un escritor «misterioso, maniático y bastante desordenado» que, presionado por su agente literaria y por sus lectores, sale a pasear a una playa para buscar inspiración para su novela.

Un lugar este de nombre imaginario que aunque se podría identificar con la costa vasca, Alvira puntualiza que podría ser «cualquier otro» espacio que mantenga la «atmósfera gris y de playa» que dibuja en “La novela de Rebeca”. La misma costa donde Simón se encontrará con M., la joven que irrumpe en su vida de un modo inesperado y le desatasca de su «desierto creativo».

«Siempre surgen personas en medio del proceso creativo que aunque no sean constantes, de alguna manera nos despiertan», explica el autor. Se trata de un recurso similar a los ya conocidos como «la intuición», «una musa», «la conciencia» o el propio «oficio de escribir».

Es en el momento de conocer a M. cuando Simón crea el personaje de su futuro libro, Rebeca, una joven atractiva y sofisticada que asesinará a varias personas.

Víctimas que configuran el mosaico de personajes que Alvira ha elaborado con la intención de salirse de lo «previsible» de una novela negra.

«Sé que no te estoy engañando, pero haz como que te engaño», ese es el mensaje que quiere enviar al lector Alvira, porque considera que la gente que se lea el libro es lo suficientemente «inteligente» como para que no necesite que «le lleven de la mano».

Un libro con el que el autor hace cómplice desde el principio y hasta el final al lector con una estructura, una temporalidad, y un juego de palabras «inusuales».