El BCE rebaja las previsiones y está dispuesto a aplicar más estímulos
En una comparecencia en la que no ocultó su preocupación por la situación económica, Mario Draghi dijo que está dispuesto a introducir más estímulos monetarios y modificar el programa de compra de deuda, tras rebajar notablemente las previsiones de crecimiento e inflación.

El Banco Central Europeo (BCE) revisó ayer una décima a la baja las previsiones de crecimiento en la zona euro para este año, hasta el 1,4%, y dos décimas las de la inflación, hasta el 0,1%, al tiempo que mantenía los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,05%, para impulsar el crecimiento.
En la rueda de prensa posterior al consejo de gobierno, el presidente del BCE, Mario Draghi, reconoció que existen nuevos riesgos a la baja para las perspectivas de crecimiento y de inflación por la ralentización de las economías emergentes, como China, y la caída del precio del petróleo.
«La información disponible indica una recuperación económica continuada pero algo más débil y un incremento de las tasas de inflación más lento que en las expectativas anteriores», dijo Draghi. La caída del precio del petróleo es el mayor riesgo para la inflación, pero Draghi consideró que, de momento, «se trata de efectos transitorios».
El presidente del BCE destacó que se producen fuertes fluctuaciones en los mercados financieros y de materias primas e hizo hincapié en la voluntad y capacidad del consejo de gobierno de actuar.
Draghi dijo que «el programa de compra de deuda proporciona suficiente flexibilidad en términos de ajustar su tamaño, composición y duración».
Draghi añadió que la entidad monetaria comprará deuda pública y privada por valor mensual de 60.000 millones de euros hasta finales de setiembre de 2016 y, en definitiva, hasta que suba la inflación a casi el 2%.
Andrew Mulliner, gestor de fondos de renta fija de Henderson Global Investors, señalaba a la agencia Europa Press que «gran parte de la retórica ya se había escuchado antes en otras conferencias de prensa del BCE», aunque «el tono indicaba hoy un nivel de preocupación que no escuchábamos desde el comienzo de la política de expansión cuantitativa (QE)».
En este sentido, Mulliner indicó que el presidente del BCE dejó entrever con su comparecencia que el banco central «tiene el dedo firmemente en el gatillo» en caso de que exista algún peligro de no lograr los objetivos de su política monetaria.
Así, el experto destaca que la decisión del BCE de elevar el límite de bonos que puede adquirir la entidad de cada emisión de deuda bajo determinadas circunstancias «libera capacidad para hacer más si fuera necesario».
De una opinión parecida era Nick Kounis, analista de ABN Amro, que destacó el tono «excesivamente pesimista» de Draghi en cuanto a las perspectivas macroeconómicas de la zona euro, así como al subrayar la disposición del BCE a actuar si es necesario.
La Fed podría subir los tipos este mes ante el aumento de la inflación
Frente a las previsiones a la baja en la UE, la Reserva Federal (Fed) de EEUU prevé que la inflación irá repuntando, por lo que la opción de un alza de los tipos de interés este mismo mes va cobrando fuerza.
El vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, sostenía recientemente que el banco central no debería esperar hasta alcanzar la meta anual del 2% para iniciar la esperada subida de tipos de interés.
«Hay buenas razones para creer que la inflación tenderá al alza a medida que las fuerzas que la mantienen baja se disipan más», dijo.
Los expertos creen que, en su reunión del 16 de setiembre, la Fed decidirá subir los tipos, cercanos al 0%, aunque recientemente se han alzado más voces que piden prudencia y aguardar a que la recuperación sea más sólida. GARA

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