Raimundo Fitero
DE REOJO

Los líos

Gustan los líos, el ruido en los asuntos televisivos. De hecho viven de ellos muchos oficios parasitarios de lo mollar que son las series, los programas, los guionistas, conductores o protagonistas. Hay un submercado de rumores que alimenta una mirada muy poco objetiva sobre la ya de por sí manipulable y manipulada televisión y sus contenidos. A Imanol Arias le acusa una excompañera de “Cuéntame” de tener “la lengua y las manos muy largas”. Se debe a que ha sido despedida de repente y les ha llevado a magistratura y, de paso, alimenta el lío con estas declaraciones contestadas inmediatamente por el actor negando lo de las manos, no lo de la lengua. Un Arias con una presencia televisiva apabullante en la promoción de la película Anacleto. Es un animal televisivo de primer orden. Llena todos los espacios que se le pongan por delante. Es decir, tiene una verborrea, una lengua larga, impresionante e innegable.

Sale más en las portadas la hija de Mariló Montero que la propia presentadora que ha vuelto  a las mañanas de su casa, TVE, para mostrar que se cuida mucho físicamente, pero que descuida el entrenamiento mental, la rapidez para asimilar asuntos tan simples como es comunicar muy pasadas las diez de la mañana que acaba de morir Ruiz Mateos cuando llevaban todos los medios, incluso uno de su propia empresa, anunciando el óbito desde hacía horas. Pues bien, tras le lío de todo el verano, el intento de echar a los técnicos y profesionales de plantilla del ente para colocar a otros se supone que de mayor confianza y de empresas privadas va y el resultado de audiencia es ridículo, muy por debajo de sus dos competidoras directas, en Telecinco y Antena3. Entonces, ¿todo este lío para darle notoriedad no se traduce en algo más de audiencia? Pues no, pero ella sigue con los líos. Impasible el ademán.