Lakua se anota un tanto al atraer a ASK a Zierbena
La firma alemana ASK Chemicals unificará en Zierbena, en las instalaciones del Puerto de Bilbo, las plantas que tiene en Castro Urdiales, Idiazabal y Artziniega, lo que también supone el traslado de su sede social de Cantabria a Bizkaia. El anuncio ha reabierto la guerra por la política industrial entre los gobiernos de Lakua y Cantabria, que se disputan la implantación de empresas en su territorio con el ofrecimiento de ofertas agresivas en ayudas.

El lunes se hacía oficial la estrategia de ASK Chemicals, empresa del sector químico, de centralizar su producción en Bizkaia, lo que supondrá una inversión total de 10 millones. La firma alemana, que se dedica a la producción y distribución de productos destinados a la industria de la fundición, cuenta con 80 trabajadores en estas tres plantas, y en el futuro se podría ampliar a cerca de 90 ó 100 empleados, ha señalado la empresa.
Atribuye esta decisión de unificación de las tres plantas en una nueva al crecimiento y la necesidad de concentrar las actividades y el personal en un solo centro. Pero, además, supone el traslado de la factoría de la antigua Ashland, así como la sede social de la firma, de Castro Urdiales a Bizkaia, en este caso a Zierbena, en el Puerto de Bilbo. Una «razón importante» para elegir este enclave sería su «privilegiada situación geográfica».
Esta decisión creó cierto revuelo en Cantabria, y el Gobierno de Miguel Ángel Revilla reconoce que insistió «por todos los medios» su traslado fuera del territorio cántabro con la realización de una oferta «bastante agresiva» a ASK, pero, según el Ejecutivo montañés, ha sido imposible porque el Gobierno de Lakua ha apostado «muy fuerte» por este proyecto.
Por ello, no dudan en afirmar que «seguramente nos la estaban guardando», en relación a la apuesta de Lakua, Diputación de Bizkaia y Autoridad Portuaria de Bilbo, tal y como han agradecido públicamente los responsables de ASK, para atraer a la compañía gracias a las buenas infraestructuras del puerto.
Se trata del último capítulo de la guerra entre los gobiernos de Lakua y Cantabria para atraer empresas después de lo ocurrido meses atrás con la compañía alavesa Tubacex. Esta decidió instalar una nueva planta de tratamiento de tubos en territorio cántabro al ofrecer el entonces Gobierno del PP suelo industrial gratis durante cinco años a las empresas que instalasen actividades en la región y que asumiesen unos compromisos mínimos de permanencia, inversión y empleo. Pese a ello, Tubacex quiso subrayar después la «consolidación» de su proyecto en las plantas vascas.
Lakua señaló en su momento que había ofrecido a Tubacex «todas las ayudas, avales y programas disponibles», incluso la «toma de capital» en la empresa para tratar de conseguir que su nueva planta se instalara en Euskal Herria y no en Cantabria.
Dudas con Siban
En esta guerra abierta entre Lakua y Cantabria también está en juego el futuro cercano de Siban, del grupo Peosa, que en enero anunció trasladarse de Abanto a Castro Urdiales aunque después meditó su decisión.
Según las informaciones publicadas en marzo, no solo anunció que su decisión de mudarse «no es definitiva», sino que afirmó que su intención es «mantener la actividad en Bizkaia». Esta puntualización se produjo después de que la Diputación foral anunciase que iba a abrir un expediente por deslocalización a la empresa, lo que implicaría la devolución de los 100.000 euros de ayudas públicas recibidos por esta compañía en los últimos años.

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