Imanol CARRILLO
DONOSTIA

Pasaia recupera la línea de contenedores con Amberes

El Puerto de Pasaia volverá a retomar el próximo martes día 29 la línea de contenedores entre el enclave guipuzcoano y Amberes (Bélgica), servicio que se paralizó a principios de verano tras ponerse en marcha en febrero. La apuesta de una empresa guipuzcoana por retomar esta línea, sumada a la decisión de la siderúrgica sueca SSAB de instalarse en Pasaia, han hecho incrementar considerablemente el tráfico de mercancías del puerto pasaitarra.

La actividad del Puerto de Pasaia parece no aflojar a tenor de las últimas noticias y novedades procedentes del enclave guipuzcoano. Los últimos datos anunciados muestran un incremento del 10,19% en el tráfico de mercancías en los ocho primeros meses del año con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Además, en agosto hubo un aumento del 5,8% en relación con el mismo mes de 2014.

A estas cifras se suma la decisión de la siderúrgica sueca SSAB en unificar sus centros logísticos del norte del Estado en un único almacén situado en el puerto guipuzcoano, como se anunció el jueves. El tráfico de productos siderúrgicos en Pasaia fue protagonista en agosto, ya que con los volúmenes manipulados ese mes, el acumulado anual superó en un 4,11% al del mismo periodo de 2014.

Las oportunidades para el Puerto de Pasaia y su entorno también llegan desde el servicio de tráfico de contenedores, ya que el próximo día 29 se volverá a activar la línea que une el enclave guipuzcoano con el puerto de Amberes (Bélgica). Su puesta en marcha se produjo en febrero tras dos décadas sin contar con esta línea, y en mayo se amplió a Tilbury, uno de los principales puertos de Gran Bretaña, situado en la desembocadura del Támesis y a escasos kilómetros de Londres. Sin embargo, a principios de verano se paralizaron estos servicios porque la naviera canaria JSV decidió reforzar con un barco más la línea de Canarias, que ha tenido un crecimiento imprevisto por el aumento del turismo.

«A veces pasan cosas que nos hacen morir de éxito», explica a este diario César Salvador, jefe de área de planificación y explotación de la Autoridad Portuaria de Pasaia (APP). A pesar de ello, es optimista: «La economía ha empezado a levantar cabeza. Eso anima a todo el mundo, se perfilan oportunidades y se percibe que las empresas quieren ubicarse aquí, en esta ‘joyita’ que va a ser la terminal de Pasaia».

Así, la encargada en retomar la línea de contenedores entre Pasaia y Amberes es Transkontenord, empresa guipuzcoana dedicada al transporte terrestre y situada en el polígono Lanbarren de Oiartzun.

Objetivo: utilizar dos buques

Dirigida por Luis Mari Portillo, la firma mantendrá su actividad por carretera, mientras que el servicio marítimo se llevará a cabo mediante una nueva sociedad, TKN-Shipingline, encargada de fletar y explotar el buque noruego Nor Feeder, de 101 metros de eslora y con capacidad para 508 contenedores.

Las salidas serán el martes desde Pasaia para llegar el viernes a Amberes, mientras que la salida desde la ciudad belga se hará el viernes por la tarde y atracará en el puerto guipuzcoano el lunes a primera hora.

Más adelante el objetivo sería poner un segundo buque «para cerrar el bucle», saliendo los viernes desde Pasaia para llegar los lunes a Amberes. Partiría el martes y atracaría el viernes a primera hora en Pasaia.

Salvador no descarta retomar Tilbury: «Es un puerto muy bueno como complementario de Pasaia por el tipo de mercancías que tiene. Ellos exportan chatarra, nosotros la importamos. Si vas a mandar de vuelta un contenedor vacío, lo mandas con papel reciclado o con chatarra, siempre y cuando sea un contenedor especial».

Aunque primero habrá que consolidar la línea que se pondrá en marcha a finales de mes y hacer frente a otros retos. «Hemos empezado a jugar a fútbol con las rayas del campo sin terminar de pintar», recalca Salvador. La terminal está ubicada en el espacio que ocupaba la central térmica de Iberdrola y Corrugados Azpeitia, por lo que se debe reforzar el muelle, pavimentarlo, colocar las vías del tren y acondicionarlo para hacer más ágil el servicio de carga y descarga. «Eso nos dará una longitud de vía de 500 metros, paralela a 70 metros de un muelle de 500 metros. Este es otro elemento fundamental en nuestro proyecto para que el tren esté coordinado con ese barco», destaca el responsable de la APP.

«La verdad es que tenemos mucha ilusión en esta apuesta y verdaderamente creemos que tenemos las condiciones para que salga adelante», finaliza.