Joseba SALBADOR
DONOSTIA

Sorpresa ante el informe de Lakua que reclama la Seguridad Social

La publicación esta semana de un informe del Gobierno de Urkullu que viene a confirmar que la Seguridad Social vasca es posible y que su consecución es algo «irrenunciable» ha causado sorpresa en medios sindicales y políticos abertzales, que ya habían trasladado esta reivindicación en reiteradas ocasiones, con propuestas concretas para su materialización, aunque sin obtener respuesta por parte del Ejecutivo autonómico.

El informe sobre «la viabilidad de un sistema propio de Seguridad Social» es uno de los ocho encargados al Ejecutivo de Iñigo Urkullu por la ponencia de autogobierno del Parlamento de Gasteiz y que dio a conocer el portavoz del Gobierno, Josu Erkoreka, el pasado martes.

En el mismo, el Ejecutivo de Urkullu considera «irrenunciable» la transferencia de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social en los términos establecidos en el Estatuto de Gernika, y subraya que la misma ha de plantearse «tanto si hay déficit como si hay superávit».

Así, y en relación a los problemas de viabilidad económica que pudiera presentar, sostiene que «las dificultades que encontraría un sistema autonómico no difieren en absoluto de las que sufriría el sistema estatal en su conjunto, pudiendo resultar incluso minimizadas las que aquejarían al sistema vasco» debido a la actual estructura de su mercado laboral.

El informe presentado por Josu Erkoreka considera que el traspaso debe llevarse a cabo «ignorando el principio de unidad de caja» y que su materialización «posibilitará el despliegue de una completa e íntegra política social por parte de nuestra Comunidad Autónoma».

La publicación de este informe ha causado sorpresa en medios sindicales y políticos vascos. El sindicato LAB recuerda al Ejecutivo de Urkullu que ya en el año 2010 presentó un informe al respecto, titulado “Por un sistema vasco de Seguridad Social”, y que dos años más tarde volvió a hacer una propuesta para garantizar «aquí y ahora nuestras pensiones», con el fin de hacer frente a las reformas que se estaban impulsando desde el Gobierno de Mariano Rajoy, para lo cual proponía abrir un debate tanto en el Parlamento de Gasteiz como en el de Iruñea.

No obstante, el sindicato denuncia que sus propuestas no obtuvieron respuesta alguna. «No han hecho nada, y ahora nos presentan un informe para retrasar lo que de verdad necesita la ciudadanía vasca: menos palabras y más hechos». Por ello, califica la publicación de este informe de «tomadura de pelo».

LAB reitera que el actual sistema de Seguridad Social, «hoy por hoy, no satisface las necesidades de protección de quienes vivimos en Euskal Herria». A su juicio, «no podemos consentir decisiones que supongan mayor precariedad y desprotección. No podemos seguir oyendo que es Madrid quien no cumple, y que sean las personas pensionistas, las personas mayores, especialmente las mujeres, las que vuelvan a ser las paganas en primer término de nuevos recortes».

Por ello, subraya la urgencia de poner en marcha un sistema de protección social propio y exige a Lakua que, además de la elaboración de informes, «adopte medidas y compromisos cuyo objetivo sea la consecución de un sistema vasco de protección social, aquí y ahora».

«Estatus de plena soberanía»

Desde EH Bildu, su parlamentario Iker Casanova señaló que Euskal Herria es «absolutamente solvente» para hacer frente a todas sus necesidades económicas en el ámbito de las pensiones «y en cualquier otro». En su opinión, la cuestión ahora es cómo conseguir un «estatus de plena soberanía» en el cual los vascos «puedan decidir de forma democrática sobre las cuestiones que les atañen».

El parlamentario de EH Bildu salió también al paso de los argumentos «catastrofistas» del PP y del PSE para oponerse a la transferencia de la Seguridad Social, y calificó de «paradójico» que el PP dé lecciones de economía cuando «está vaciando el fondo de pensiones por su pésima gestión».

Casanova se refería a las declaraciones como las de Javier de Andrés, ex diputado general de Araba y vicesecretario general del PP de la CAV, quien aseguró que asumir el gasto de la Seguridad Social supone incorporar su déficit, que cifró en 1.753 millones, lo que acarrearía la «ruina» para la CAV.

El delegado del Gobierno español en la CAV, Carlos Urquijo, y el parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, se sumaron a esta tesis y acusaron al PNV de «faltar a la verdad». Urquijo, que elevó el supuesto «agujero» a 5.066 millones en los tres últimos años, afirmó que «sin la solidaridad del resto de los españoles, a través de la caja única de la Seguridad Social, no podrían pagarse las pensiones del mes que viene».

El déficit de la Seguridad Social, «una política consciente» del PP

Los diputados de Amaiur en el Congreso español sostienen que el déficit que presenta actualmente la Seguridad Social «no es síntoma alguno de enfermedad propia del sistema, sino consecuencia de una política consciente del Gobierno del PP para debilitarlo y cuartearlo».

Tal y como explicaban en la enmienda a la totalidad presentada a la última reforma de las pensiones, es imposible que no haya déficit toda vez que con la reforma laboral «crece el paro y, debido a ello, disminuyen las cotizaciones y aumentan las prestaciones por desempleo». Junto a ello, Amaiur cree que el déficit es consecuencia también de la «brutal disminución» de las partidas destinadas al impulso del empleo, así como al aumento de las desgravaciones en las cotizaciones empresariales.

Por ello, se muestra convencido de que «la enfermedad de la Seguridad Social está conscientemente provocada a fin de impulsar los fondos privados de pensiones».

Frente a ello, la formación abertzale propugna buscar ingresos vía cotizaciones o de impuestos, con el fin de conseguir unas pensiones «dignas y suficientes para mantener un nivel de vida distante de la pobreza».

Por último, reitera que «por razones de solidaridad, justicia social y democracia, Euskal Herria debe poseer un sistema propio y soberano de Seguridad Social y Pensiones. J.S.