Una cadena de explosiones en el sur de China causa al menos siete muertes
17 artefactos estallaron en locales públicos de forma coordinada, supuestamente enviados por paquetes bomba.
Al menos siete personas resultaron muertas y medio centenar heridas en el sur de china en 17 explosiones provocadas por paquetes bomba en locales públicos, según la Policía, que detuvo a una persona. Edificios de seis pisos con las fachadas destrozadas, coches volcados, calles jalonadas de escombros y personas ensangrentadas sobre las camillas, podían verse poco después, entre nubes de polvo gris, en imágenes difundidas en las redes sociales.
Las explosiones, ocurridas durante la tarde, atacaron al menos trece lugares diferentes en la capital del distrito de Liucheng, un condado rural de la región de Guangxi, fronteriza con Vietnam.
La causa fueron los artefactos explosivos ocultos en paquetes transportados por empresas de mensajería, según explicó al canal de televisión CCTV una autoridad policial local.
Entre los edificios atacados figura un centro comercial, una estación, un hospital, un mercado de verduras, una prisión y una oficina del gobierno local.
La Policía detuvo poco después a un sospechoso, un hombre de 33 años de apellido Wei y que vive en una localidad del distrito de Liucheng, aunque no precisó sus posibles motivos ni la forma en que coordinó las diferentes explosiones. La policía local descartó que grupos armados estén detrás de los ataques y apuntó por el momento a este único sospechoso.
Cerca de otros sesenta paquetes sospechosos fueron retirados por las autoridades y sometidos a examen.
Estas explosiones tuvieron lugar la víspera de la fiesta nacional del 1 de octubre, que marca el inicio de una semana en la que la administración y la mayoría de las empresas cierran.
Revanchas contra autoridades
Aunque no se conocían las razones de los atentados, recuerdan a varios ataques cometidos en los últimos años contra edificios oficiales por ciudadanos que se consideraban abandonados por la Administración o el Gobierno, con el objetivo de llamar la atención por su caso o como represalia
En 2013 un hombre hizo explotar varias bombas artesanales en Shanxi, en el norte, provocando un muerto ante la sede del Partido Comunista de la capital provincial e hiriendo a ocho personas, como «revancha personal», según la agencia oficial China nueva. El mismo año, un vendedor callejero dio fuego a un autobús público en Fujian (sudeste), matando a una treintena de pasajeros y suicidándose por una disputa con las autoridades locales. Los ciudadanos chinos que pleitean con los poderes públicos tienen pocos recursos legales para obtener justicia y rara vez tienen éxito, mientras los tribunales se mantienen sometidos a las autoridades y son objeto de múltiples presiones.

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