JAVI ESEBERRI SIGUE MARCANDO DIFERENCIAS EN LA CANCHA Y FUERA DE ELLA
Pese a tener 38 años, Javi Eseberri sigue marcando diferencias tanto en la cancha como en el vestuario. Con cerca de 700 partidos a sus espaldas, el jugador de Otsagabia continúa siendo una pieza fundamental para Imanol Arregi, entrenador del Magna Gurpea Xota.

Hablar del Xota es hablar de Javi Eseberri. El jugador de Otsagabia tiene 38 años y lleva 20 temporadas en el primer equipo de Irurtzun. Ha jugado cerca de 700 partidos con la camiseta del club verde. Es el que más encuentros ha disputado con el Xota en Primera, pero sigue siendo una pieza fundamental para su técnico Imanol Arregi. Continúa con su juego y sus goles decidiendo partidos.
«La verdad es que me encuentro muy bien. Veo que estoy en condiciones de competir a un nivel alto. Ganas no me faltan y la ilusión que tengo es casi la misma que tenía al comienzo. Sigo disfrutando del fútbol sala, que al final es lo importante y ayudando a mi equipo», afirma Javi. El de Otsagabia también ha tenido suerte con las lesiones, como reconoce. «Al final para poder jugar los partidos que he jugado está claro que hay que tener suerte y en el deporte eso es fundamental. He tenido alguna que otra lesión, pero nada importante y esperemos que en el tramo final de mi carrera no cambien las cosas», añade.
Pero lo que sí ha cambiado y mucho en estos 20 años ha sido el Xota. «El cambio ha sido brutal. Cuando yo llegué el equipo estaba en Segunda y era amateur. Entrenábamos dos días a la semana y la gente trabajaba o estudiaba, esto era una afición. Ahora en cambio es una profesión. Con el ascenso a Primera el equipo comenzó a profesionalizarse y ahora mismo menos los directivos todos somos profesionales. Entrenamos todos los días. Al principio jugábamos en Irurtzun y pasamos a disputar nuestros partidos en el Pabellón Universitario de Iruñea y ahora en el Anaitasuna. Con los jugadores también ha habido muchos cambios, ya que al principio jugábamos con los de casa, pero con la profesionalización han pasado jugadores de todas las nacionalidades», afirma el capitán del Xota. Aunque eso sí, reconoce que el trato familiar que hay en el club no ha cambiado en estos 20 años. «El trato sigue siendo el mismo y el ambiente también. Eso es lo importante y en eso han tenido que ver mucho los hermanos Arregi, que son de los fundadores del equipo».
Javi ha tenido opciones de haber ido a jugar a los equipos grandes, donde posiblemente hubiera ganado más dinero, pero el de Otsagabia ha sido fiel a sus colores, algo no muy frecuente en el deporte profesional. «Hubo un tiempo que tuve ofertas para marcharme y seguramente sería además en mi mejor momento, pero al final no todo es dinero y títulos. Yo era consciente de que volver a encontrar un ambiente como el que existía en el Xota era poco menos que imposible. Nadie me iba a tratar mejor que el Xota. Además, yo soy muy casero, me gusta estar con la familia, en mi pueblo, con mis amigos y decidí seguir donde estaba y la verdad es que nunca me he arrepentido», asegura Eseberri.
Sobre la retirada, es consciente de que cada vez está más cerca, pero reconoce que no pierde demasiado tiempo pensando en ella. «Sé que el bajón llegará, pero mientras me vea en condiciones seguiré jugando«, afirma el gran capitán del Magna Gurpea Xota.

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