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Eroski inicia el canje de las aportaciones subordinadas con una quita del 30%

Estos productos financieros suman unos 660 millones de euros inmovilizados y afectan a más de 30.000 inversores, que rechazan la propuesta al considerar que son ellos quienes asumen las pérdidas.

El Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) publicó ayer el acuerdo adoptado el viernes por Eroski para comenzar a canjear sus aportaciones financieras subordinadas (AFS) para quienes lo deseen en los términos inicialmente previstos por la cooperativa de distribución. Así, se propone un canje del 55% de su valor por bonos a doce años y el pago del 15% de la inversión en metálico, lo que implica una quita del 30%.

La oferta de canje voluntario fue aprobada el pasado año pero estaba en suspenso hasta la entrada en vigor del acuerdo marco de reestructuración de deuda financiera por 2.515 millones, firmado el 15 de enero de 2015 entre Eroski, varias sociedades del grupo y un conjunto de entidades financieras acreedoras que tenían una participación del 95% de la deuda.

Desde el pasado 29 de julio, ese acuerdo marco de reestructuración es ya plenamente eficaz y tras ello Eroski anuncia ahora la ejecución de esa oferta de canje voluntario de las AFS por un bono a doce años.

Las aportaciones de Eroski suman unos 660 millones de euros inmovilizados, con 30.000 afectados, la mayoría de ellos pequeños ahorradores, que rechazan esta planteamiento al considerar que las pérdidas, que ascienden a 200 millones de euros», serán asumidas por los ahorradores y porque seguirán expuestos a los riesgos derivados de la situación de Eroski.

Sentencia contra Laboral Kutxa

Entretanto, ayer se hacía público que el Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Donostia ha declarado nulo el sistema de determinación de intereses de un préstamo hipotecario por basarse en una fórmula en la que se considera que el año tiene 360 días.

Esta pionera sentencia admite el recurso de una cliente de Laboral Kutxa que solicitó un préstamo hipotecario por valor de 144.000 euros que incluía varias cláusulas que, a su entender, resultaban abusivas.

El juez califica que este sistema adolece de «falta de transparencia», lo declara «nulo» y obliga a la entidad a recalcular desde el principio los intereses aplicando una nueva fórmula en la que el año tiene 365 días.