Joseba VIVANCO
DESDE LA GRADA

La competitividad se paga

El Athletic pasa de los 43 millones en gastos de personal deportivo en 2011 a los 56 previstos para este curso. El flamente fichaje de Raúl García, según algunas informaciones, habría salido por nueve millones de euros más uno en variables, amén de la ficha del navarro, que será una de las más elevadas del club. Hoy (19,30, Asamblea General Ordinaria) la Junta que preside Josu Urrutia someterá a examen las cuentas del último ejercicio económico y la previsión para el nuevo, en el que el apartado de gastos de personal deportivo aumenta unos 8 millones de euros, desde los casi 49 millones, lo que suponía un 59% del presupuesto 2014-15, a los 57 millones, el 65% del 2015-16. Una cifra esta última que eleva de manera sustancial lo que el Athletic venía destinando hasta hace unos pocos años a pagar a jugadores y personal deportivo, y que no hace sino desbrozar el futuro que aguarda: si se quiere una plantilla competitiva, sea con hombres de la casa o fichajes de cierto calado, hay que pagarla.

En 2004, Fernando Lamikiz se hizo con la presidencia del club y en su primer presupuesto presentó unas cuentas donde el capítulo de gastos de personal deportivo se cifraba en 27 millones de euros. En 2007 era ya de 30,2 y en 2008 el presupuesto aprobado incluía un gasto de casi 34 millones para este cometido, lo que supuso ya entonces el 58% del total.

Josu Urrutia, que llegó a Ibaigane en 2011, consiguió aprobar un presupuesto en el que la referida partida se elevaba a los 43 millones. En el segundo año de su mandato subió hasta los casi 45, en tanto que al ejercicio siguiente sufrió una pequeña variación a la baja, 43 millones en la campaña 2012-13. La bajada fue más acusada en el curso siguiente, el 2013-14, merced a las marchas de Fernando Llorente y Javi Martínez y sus altas fichas, así como luego de Marcelo Bielsa.

Es a partir de ese convulso año, de aquel «golpe en la línea de flotación del Athletic» como llamó Josu Urrutia a la ‘fuga’ de principales espadas a las que seguiría luego la marcha de Herrera, cuando se asumió que, por lo general, no solo de sentimientos vive un futbolista e incluso un canterano, con lo que el club ha tenido que rascarse el bolsillo y mejorar unos honorarios que en el entorno rojiblanco se asumían ya como generosos. El gasto en personal deportivo se catapultó hasta los 48 millones en la temporada 2014-15 y para el actual se presupuestan 56.977.500, que incuye no solo el sueldo de Raúl García, situado se dice sobre los tres millones, sino también las renovaciones al alza habidas en el primer equipo, así como el propio ascenso del Bilbao Athletic que habrá mejorado las fichas de los cachorros.

El Athletic ha pasado de moverse en los últimos años en un abanico en gastos de personal de entre los 30 y 40 millones, en el que se ubicaban últimamente equipos como Real Sociedad, Málaga o Villarreal, a dar un significativo salto cuantitativo, posible también, es evidente, a la multiplicación de los ingresos durante el mandato de la actual Junta Directiva.

Estos números considerables en los que se mueve la entidad ponen de manifiesto que si a futuro el Athletic quiere mantener determinado potencial futbolístico, sea a base de atar económicamente a sus jugadores y canteranos, sea para atraer al exiguo mercado externo, deberá moverse en estas cifras. Y no solo hablamos de gastos, sino, lógicamente, de ingresos. Por su última participación en la Champions League el club ha ingresado 23,4 millones de euros. Por algo es la competición que todos quieren jugar y este dulce no le amarga a nadie, y menos al Athletic. Un club que quiere ser competitivo y queda claro que la competitividad se paga.