Joseba VIVANCO
Athletic

Gelsenkirchen versus Bremen

A los leones no se les da bien Alemania, donde han firmado tres merecidas derrotas pero también el inolvidable 2-4 al Schalke de Raúl.

La última visita del Athletic a tierras alemanas no puede sino traer un magnífico recuerdo cara a la cita que los leones tienen este jueves en Augsburgo. Imposible olvidar aquel 2-4 en el Veltins Arena, la casa de los ‘mineros’ del Schalke donde el equipo entonces de Marcelo Bielsa protagonizaría una de aquellas noches europeas que le catapultaron hasta la final de Bucarest. Es verdad que por momentos los rojiblancos estuvieron contra las cuerdas, pero sus zarpazos fueron demoledores. Dos goles de Fernando Llorente, uno de Óscar de Marcos y otro de Iker Muniain neutralizaron los dos anotados por Raúl González. Cuentan que ‘El Loco’ se vio 42 vídeos de los renanos antes de enfrentarse a ellos, así que no fue de extrañar su arrebatada celebración tras la consecución del cuarto tanto.

Fue hace menos de tres años y la única victoria de los bilbainos en su periplo por Alemania. Su bautizo fue mucho antes, un frío 29 de enero de 1969, ante una escasa concurrencia mayoritariamente a favor de los rojiblancos, en la entonces Copa de Ferias, rindiendo visita a un clásico como el Eintracht de Frankfurt y empate a uno con cañonazo de Igartua. Iribar, Zugazaga, Etxeberria, Sáez, Igartua, Larrauri, Argoitia (Rojo I), Uriarte, Arieta II, Clemente, fue el once que puso en liza Rafa Iriondo, que dio la talla y pasó de ronda.

No tardaría mucho en regresar. En 1971, esta vez en la Copa de la UEFA ante los también ‘leones’ del Eintracht Braunschweig, y con Iribar, Sáez, Etxeberria, Gisasola, Igartua, Larrauri, Argoitia (Ortuondo), Uriarte, Arieta II, Rojo II, Rojo I, en la alineación que presentó el inglés Ronnie Allen. El cabezazo de Arieta a pase milimétrico de Rojo I e incluso las paradas del Txopo fueron insuficientes y cayeron 2-1, en un insufrible partido, plagado de errores y en mitad de un campo anegado por la lluvia. «Uno de sus peores partidos de esta mala temporada», lo sintetizó el gran José Mari Mujika. Unos diez mil espectadores en un campo para 38.000.

No les fue mejor cuando tiempo después, en 1986, en la misma competición, el Athletic viajaba hasta la extinta República Democrática Alemana para medirse al Magdeburgo –campeón de la Recopa en 1979–, de nuevo con derrota angustiosa por 1-0 aunque en la ida en San Mamés se había ganado 2-0. José Ángel Iribar, técnico entonces, formó un equipo con Biurrun, Urkiaga, Liceranzu, Goikoetxea, De la Fuente (Elgezabal), Gallego, Pizo Gómez, Patxi Salinas, Luis Fernando, Endika (Sarabia), Argote. Los leones, ante 25.000 personas, padecieron lo que no está escrito después de que Endika fallara dos goles cantados, un delantero de apenas 19 años pusiera en evidencia a un nervioso Goikoetxea y los alemanes acabaran asediando la meta de Biurrun con un central de dos metros y su no menos gigantesco cancerbero Heyn, animado por sus compañeros.

Gurpegi, de interior derecho

Hubo que esperar hasta 2009 para ver al Athletic pisar otra vez suelo teutón. Y varapalo. Y eso que Joaquín Caparrós habló en la previa de buscar «una victoria de prestigio», para lo cual demostrar «mentalidad y cultura». El entrenador utrerano lo buscó recolocando a Carlos Gurpegi como interior derecha en lugar de David López y así le fue. Iraizoz, Iraola, Ocio, Amorebieta, Castillo, Gurpegi, J.Martínez (Etxeberria), Yeste, Gabilondo (David López), Toquero (Muniain), Llorente fue su apuesta. El resultado final, 3-1 ante un Werder Bremen guiado por un genial Mesut Özil ante el que el postrero gol de Llorente fue anecdótico, no así la expulsión de Niemeyer, que duró tan solo cuatro minutos tras sendas entradas a Muniain y Castillo, prueba de la dureza empleada por los germanos.

El Athletic vuelve de nuevo a Alemania, aunque con el recuerdo no de Bremen, sino de Gelsenkirchen, pero sabedores de que el Augsburg, a pesar de flirtear con el farolillo rojo en la Bundesliga, no lo pondrá nada sencillo. Son alemanes, juegan en su casa, se juegan el pase. Al Athletic le vale con no perder, pero un triunfo mejoraría su ‘estadística alemana’.

Ir «con más rabia» a Augsburgo

«Cuando sales con toda tu intención a hacerlo lo mejor posible y no das tu mejor nivel nos duele y nos pica. Individualmente fastidia y da impulso para ir con más rabia en el siguiente. Si lo trasladamos positivamente puede ser bueno el jueves». Las palabras son de Eneko Bóveda, ayer en Lezama, verbalizando la necesidad que los rojiblancos tienen de mostrar una cara bien distinta a la de Granada. El lateral asumió que lo de Los Cármenes «evidentemente no fue el mejor día» del Athletic, que «cada jugador es autocrítico» y «hace balance de las cosas que no se hicieron bien». Y es que parece claro que en suelo alemán la actitud debe ser bien distinta si se quiere sacar el billete para la siguiente fase. Sobre todo porque los leones no se fían del conjunto teutón. En la ida «sacamos un resultado bueno, pero pasamos por dificultades. Es uno de los equipos que mejores sensaciones ha dejado en San Mamés con un juego de ida y vuelta importante y un despliegue físico poderoso. Hicieron un partido completo, pero nuestro acierto marcó el resultado. Es un partido con una dificultad importante», reconoció el ex del Eibar, que bien podría ser una de las novedades el jueves. «Estoy con ganas, pero no más que el sábado pasado o el anterior. Al final entrenamos con la ilusión de ganarnos el puesto. Luego el entrenador pone a los que cree y nosotros debemos aportar desde donde nos toque. Si toca no jugar, aportar como se pueda y seguir entrenando para ganarnos otra oportunidad», se sinceró el jugador rojiblanco.J.V.