Natxo MATXIN
Entrevista
JOAQUÍN CANALEJO
PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE CONTROL ECONÓMICO

«Hay que pagar nueve millones a corto plazo y no existen recursos»

Acostumbrado a intevenir en las asambleas de compromisarios de Osasuna de los últimos años para criticar la gestión económica de anteriores juntas directivas, este extrabajador de banca de 71 años se ha convertido en la cabeza visible de un órgano llamado a supervisar y dar el visto bueno a cualquier paso financiero que lleve a cabo el club rojillo de aquí en adelante

Tiene claro que, de haber existido una comisión de control económico como la que se aprobó en la última asamblea de compromisarios y que acaba de echar a andar, no se habría llegado a la actual situación económica del club. Asegura que hubo «connivencia» entre los responsables de la Hacienda Navarra y Osasuna para el mutuo silencio.

¿Cómo va a ser el funcionamiento de esta nueva comisión?

En principio, la idea es mantener una reunión conjunta, como mínimo, una vez al mes. Si las circunstancias obligan a una mayor asiduidad, realizaremos tantas como sean necesarias. Llevaremos a cabo, además, sendos informes semestrales del ejercicio económico del club, con sus cuentas de ingresos, gastos y balance de situación. El primero de esta comisión estará listo para finales de enero y comprenderá hasta el 31 de diciembre. Después se redactará otro hasta el 30 de junio, que es muy posible se haga público coincidiendo con la asamblea anual de compromisarios o quizás algo antes. Según los nuevos estatutos, ambos informes se publicarán en la página web del club para que todo aquel socio o aficionado de Osasuna tenga conocimiento puntual de la situación financiera.

¿Cuáles han sido las primeras decisiones y tareas que se han llevado a cabo?

Se ha dividido la gestión económica del club en cuatro áreas diferentes, con un responsable de cada una de ellas, en la que tendrá libertad para realizar las preguntas que considere oportunas e investigar todos aquellos documentos que estime necesarios. El representante de la Hacienda Navarra tiene total autonomía de movimientos para analizar y estudiar cualquiera de ellas, aunque por lógica se entiende que se centrará en que Osasuna cumpla con sus obligaciones fiscales y vaya restituyendo la deuda que tiene pendiente con dicho organismo.

¿Qué predisposición han encontrado en la actual junta directiva?

La impresión sinceramente es de colaboración y facilitarnos la información que ahora mismo tiene el club. También es cierto que la entidad se encuentra en un proceso de readecuación de su personal y en estos momentos no dispone del suficiente personal administrativo como para que faciliten al minuto la información necesaria. Creemos, en todo caso, que dispondremos de la documentación suficiente como para poder elaborar nuestros informes.

¿Por qué se ha dejado crecer de tal manera el agujero económico de Osasuna?

Ha habido una cierta dejadez y permisividad, a la par que connivencia entre la Hacienda Navarra y el club. Se miró hacia otro lado pensando en los valores y en lo que representa Osasuna para Navarra. Y se dejó crecer la deuda, cuando podía haberse frenado mucho antes, poniendo mecanismos de control como de los que ahora estamos hablando. Hacienda tendría que haber puesto un funcionario en el club porque las auditorías tampoco reflejaban la situación real que nos hemos encontrado.

Joaquín Canalejo siempre fue muy crítico con la gestión económica de pasadas juntas directivas y así lo fue expresando en sucesivas asambleas de compromisarios. ¿Pensaba sinceramente que la situación podía ser tan crítica?

Veía datos que no me encajaban, cifras que no se correspondían un año con otro, había mucha ingeniería contable para cuadrar los ejercicios, pero debo decir que nunca pensé que se estarían hablando de las actuales cifras, de amaño de partidos y de posibles desvíos de recursos del club por parte de dichas juntas directivas. Como osasunista y como navarro, hay cosas que nos han llegado al alma y que no preveíamos la magnitud de lo que está ocurriendo.

¿Qué panorama se le puede augurar al club a corto y medio plazo?

Con los ajustes realizados, el club tiene un presupuesto de 10,2 millones, que estimo son asumibles con los ingresos por televisión, cuotas de socios y otros, además de que hay algunas sentencias próximas por cobros pendientes. El problema está en la tesorería. Con el último balance que conocemos, del pasado 30 de junio, la deuda neta está establecida en 32,4 millones, pero de ellos 14 son a corto plazo. Si a estos últimos le restamos los cinco que a modo de ingresos se cobrarán también de manera inmediata, nos quedan otros nueve que hay que satisfacer en el plazo de un año y no hay recursos para hacerlo.

¿Es la única salida vender jugadores o que el equipo consiga el ascenso?

Si el club no consigue aplazamientos para esos inmediatos pagos, estará obligado a vender uno o dos jugadores, en el caso de que no se ascienda. Si el equipo sube a Primera estaríamos hablando de un planteamiento totalmente diferente, por ejemplo los ingresos por televisión pasarían de los 5,5 millones actuales a 35. Lo que sí tengo claro es que no hay que ahorrar recursos económicos para que la cantera y Tajonar generen de manera inmediata los relevos depor- tivos necesarios, caso de que el club se vea en la obligación de vender.