Los talibanes atacan el aeropuerto de Kandahar, que acoge una base de EEUU
El ataque talibán al aeropuerto internacional de Kandahar finalizó ayer, después de varias horas de combates, con la muerte de 37 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad afganas y de 14 insurgentes. La instalación acoge una base militar de EEUU.

Al menos 37 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad afganas murieron y otros 35 resultaron heridos en Kandahar tras un ataque de los talibanes contra el aeropuerto de esta ciudad del sur del país, que se prolongó durante 24 horas. Además, 14 milicianos talibanes murieron, según el Ministerio de Defensa.
Las autoridades afganas explicaron que los combatientes atacaron una zona del perímetro del gran complejo fortificado el martes por la noche, tomando inicialmente posiciones en una escuela en una zona residencial de la zona. Varios insurgentes continuaban todavía ayer ofreciendo resistencia en áreas civiles cercanas.
Según el portavoz de la misión de la OTAN en Afganistán, Michael Lawhorn, los atacantes no llegaron a acceder en ningún momento al aeropuerto, que acoge una importante base militar de EEUU y el cuartel general de la Policía regional, entre otras instalaciones.
Se trata de una de las acciones más significativas de los talibanes, que el pasado setiembre llegaron a tomar durante unos días la ciudad de Kunduz.
Además, el asalto comenzó apenas 24 horas después de que otro ataque coordinado contra un puesto policial causase la muerte de dos insurgentes y heridas a dos policías en la misma localidad.
Y coincidió con el inicio de la conferencia regional de seguridad «Heart of Asia» en Islamabad, donde el presidente afgano, Ashraf Ghani, pidió más apoyo regional para combatir a la insurgencia islamista.
Avance talibán en Helmand
Por otro lado, los talibanes se hicieron ayer con el control del distrito de Janshin, en la provincia de Helmand, en el sur del país. El presidente del Consejo Provincial de Helmand, Mohamad Karim Atal, indicó que los combates continuaban en una base del Ejército situada a unos dos kilómetros de la sede del gobernador. Un responsable de seguridad precisó que los enfrentamientos se prolongaron durante tres días sin que las autoridades enviaran refuerzos, mientras que los talibanes recibieron apoyo sin problemas.
Los avances militares talibanes se producen a la vez que continúan los enfrentamientos entre facciones, en los que al menos once insurgentes murieron y trece resultaron heridos el martes. Los combates estallaron en la provincia de Herat entre leales al mulá Mansur –en medio de rumores sobre su estado de salud–, sucesor del mulá Omar, y disidentes.

De la lucha anti-ETA a la UCO, un camino muy transitado

Grandes corporaciones han acogido a agentes de las «cloacas del Estado»

La marcha de Tubilla destapa la enorme marejada en las filas del PNV

Ordenaron parar citas con casos de Iztieta y hubo peticiones de silencio
