Pablo CABEZA
BILBO

Estreno en Arrasate del musical de docuficción «Vinyland»

«Vinyland» es un docuficción de larga duración que muestra la historia de un coleccionista de discos y todas las pasiones que arrastra su querencia. El guion mezcla realidad y ficción, lo que dinamiza el relato. El filme se proyecta mañana en Amaia Udal Antzokia.

El ciclo Kooltur Ekintza programa mañana en Amaia Udal Antzokia de Arrasate su primer filme, «Vinyland», una nueva experiencia dentro de la programación habitual de actuaciones en directo. No obstante, a las 22.00 horas saldrá a escena la banda de Arrigorriaga Last Fair Deal, que suenan en la película, en formato acústico. Después presentación del filme a cargo de Mikel Insausti, crítico de GARA, y proyección de “Vinyland”, codirigida entre Mikel y el joven Marcos García, hijo de Juan Carlos García, responsable de la tienda de discos Bloody Mary de Irun.

Marcos García comenta el camino recorrido por “Vinyland”. «Yo estoy muy satisfecho, la semana de Zinemaldia fue muy intensa, y con la gira por Euskadi la respuesta de la gente ha sido muy positiva».

El actor principal es Jose Luis Olabeaga, un loco del vinilo. «Eso es, un apasionado a la música ante todo. Y en vinilo porque es el formato ideal, y mágico para escuchar música. Luego es verdad que en la peli introducimos toques de humor y nos metemos con el cedé. Hay que vacilar un poco».

La historia le resulta próxima dada la pasión de su aita por la música, tanto como músico como por la tienda Bloody Mary. «El haber estado rodeado de música desde muy pequeño me ha ayudado enormemente en mi cultura musical. Eso sí, mis padres nunca me han impuesto un tipo de música. Luego, he ido descubriendo grupos por mi cuenta», afirma.

¿Han “discutido” entre los dos durante la grabación? Se notaba la experiencia de Insausti, además de su barba, frente a sus veinte años? Marcos precisa: «Durante el desarrollo de la peli nunca sentí ningún tipo de ‘discriminación’ por mi edad, por expresarlo de alguna forma. Daba igual nuestra diferencia de años, lo que importaba eran las ideas que comentábamos juntos, algunas veces no estábamos de acuerdo en algunos aspectos, en otros sí. Pero así son las cosas

en el cine».

Marcos García continúa con sus estudios, aunque bien se sabe que en el cine, como en la música, nunca se termina de aprender. «Estoy en mi tercer año de estudios. Después de la aventura con “Vinyland” me quedé con la sensación de haber aprendido más cosas que en mis dos años de universidad. Creo que el aprendizaje en el cine no se acaba nunca; cada rodaje es un reto».

Respecto a maestros, García se muestra abierto: «Admiro una peli de Billy Wilder, de Orson Welles o de Hitchcock, al igual que una de Xavier Dolan o de Lars Von Trier. Hoy en día hacer una peli es muy fácil, la puedes hacer con el mismo móvil y editarla en el ordenador. Pero esto es peligroso. Independientemente de qué medios utilices hay que tener una buena historia, y que el director tenga una visión clara y particular. Por lo que veo últimamente es muy fácil hacer una peli mala, y que la vea mucha gente».

La historia de un fan a través de su pasión

“Vinyland” es un proyecto audiovisual que nace para celebrar el XXV aniversario de la tienda de discos Bloody Mary de Irun. Se centra alrededor de un largometraje musical en el que las canciones constituyen el hilo conductor a falta de diálogos propiamente dichos. La única conversación que se escucha tiene lugar en una emisora de radio, donde un locutor entrevista al protagonista, presentado como un coleccionista de singles. A través de sus respuestas, en lo que es un relato fragmentado, se van conociendo aspectos relacionados con su afición musical y su vida, desde el día en que adquirió un primer vinilo hasta el presente en el ambiente de los conciertos en directo, pasando por los recuerdos de la niñez y las frecuentes visitas a ferias, mercadillos, tiendas de segunda mano y demás locales especializados. “Vinyland” inició su recorrido por los festivales internacionales de cine en la 63 edición de Zinemaldia de Donostia.