Los incendios de Igeldo e Igantzi calcinan 450 hectáreas
Los incendios declarados el sábado en sendas zonas de monte entre Igeldo y Orio y entre Igantzi y Lesaka calcinaron 200 y 250 hectáreas, respectivamente. Después de una noche de tensión y de duro trabajo de decenas de bomberos y voluntarios, las llamas quedaron extinguidas en la mañana de ayer sin afectar a ninguno de los caseríos desalojados.

Tanto el incendio de Igeldo como el de Igantzi se declararon pasadas las 15.00 horas del sábado y, aunque en el primer caso se desconocen los motivos que lo causaron, en el caso navarro se apunta a la caída de un árbol sobre un tendido eléctrico como causa principal. La virulencia de ambos incendios provocó la alarma en las poblaciones cercanas, ya que las llamas se acercaron a varios caseríos, aunque finalmente no hubo que lamentar daños personales.
En Gipuzkoa, las llamas afectaron a una extensa área de 200 hectáreas de monte bajo y pinos entre Igeldo y Orio, muy cercana al mar, motivo por el que fue visible desde muchos puntos de la costa guipuzcoana y vizcaina.
La cercanía de las llamas obligó a desalojar cinco caseríos y dos agroturismos, cuyos ocupantes fueron trasladados en un primer momento al frontón de Igeldo, que se convirtió en punto de coordinación de las labores de extinción.
En total, intervinieron más de 60 bomberos procedentes de Donostia y de cinco parques de Gipuzkoa (Zarautz, Eibar, Tolosa, Legazpi e Irun), además de medio centenar de integrantes de las brigadas anti-incendio y guardas forestales de la Diputación. Debido a la ausencia de tomas de agua en la zona, cuatro camiones cisterna de FCC prestaron apoyo a los bomberos.
Tras una noche de tensión y de intenso trabajo, los bomberos lograron extinguir las llamas a lo largo de la mañana de ayer. La última zona en la que se reavivó fue el camino de Bustintxuri, en las inmediaciones del restaurante Nicolás, donde ardió una chabola.
Los vecinos de la zona ya habían advertido de las condiciones en las que se encontraban amplias zonas de este monte, con gran cantdad de maleza sin limpiar, lo que, unido a la prolongada sequía y el fuerte viento, facilitó la propagación del incendio. Recordaron que en la última década ya se han producido seis incendios en la zona.
Al lugar de los hechos se desplazó el alcalde de Donostia, Eneko Goia, y el diputado foral de Gobernanza, Imanol Lasa, quienes confirmaron que el incendio fue «bastante intenso» pero no hubo que lamentar daños personales ni materiales.
Las personas desalojadas pasaron la noche en el albergue de Uba y el hotel Costa Vasca, en la capital guipuzcoana.
Bomberos de toda Nafarroa
En lo que respecta al incendio de Igantzi, este se declaró sobre las 15.30 en una zona de arbolado del barrio Berrizaun, cercano al río Bidasoa, a causa de la caída de un árbol sobre un tendido eléctrico. Debido al fuerte viento, las llamas se extendieron hacia el norte, a través del monte Frain, hasta llegar a las proximidades del casco urbano de Lesaka, lo que generó gran alarma.
En total, resultaron calcinadas unas 250 hectáreas de matorral, masas mixtas atlánticas, repoblaciones de coníferas y roble americano, según el Gobierno navarro, que dio por controlado el incendio a las 11.20. Las dimensiones del incendio obligaron a cortar la carretera N-121 entre Ventas de Igantzi y Etxalar.
En las labores de extinción participaron bomberos de Cordovilla, Oronoz, Auritz-Burguete, Nabaskoze, Altsasu, y Tafalla, así como voluntarios de Leitza y Lesaka, que por la noche recibieron el refuerzo de efectivos de Lodosa, Lizarra y Azkoien para intentar controlar el frente que se acercaba a Lesaka y que provocó el desalojo de dos caseríos.
Asimismo, se movilizó un batallón de intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ministerio español de Defensa, con base en Zaragoza, integrado por medio centenar de efectivos y 25 vehículos. También se movilizaron medios aéreos, en concreto dos helicópteros del Gobierno de Nafarroa y una aeronave del Ministerio de Medio Ambiente, que se aprovisionó de agua en la desembocadura del Bidasoa, donde provocó más de un susto a varias embarcaciones, como dos traineras de Hondarribia que tuvieron que desviar su trayectoria.
La presidenta del Ejecutivo, Uxue Barkos, acompañada de las consejeras de Interior y Medio Ambiente, María José Beaumont e Isable Elizalde, visitó el puesto de mando avanzado, instalado en el parque de los bomberos voluntarios de Lesaka.

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