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Fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo encuentra a su nieta 39 años después

Chicha Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, logró encontrar a su nieta, arrancada de los brazos de su madre con tres meses durante la dictadura, después de 39 años de búsqueda.

María Isabel Chorobik de Mariani, conocida popularmente como Chicha Mariani, una de las fundadoras de las Abuelas de la Plaza de Mayo, ha localizado en la localidad cordobesa de Marcos Juárez a su nieta Clara Anahí Mariani Teruggi, la número 120 de los niños que han logrado recuperar su identidad, a la que pudo abrazar después de 39 años de «incansable búsqueda».

«El mundo, de repente, se puso derecho y uno dejó de sufrir por lo que ve y por lo que lee, y hoy me siento una mujer sumamente feliz por haber encontrado y tenido acá, a mi lado, a mi nieta», dijo Mariani durante una conferencia de prensa improvisada en su casa de La Plata.

La propia Mariani anunció en Facebook su localización, «uno de los mayores anhelos de la sociedad argentina en el camino de la restitución de los nietos desaparecidos bajo la dictadura cívico-militar». El análisis genético ha permitido establecer la probabilidad del vínculo biológico en el 99,9%.

Hija de Daniel Mariani y Diana Teruggi, Clara Anahí fue arrancada de los brazos de su madre con tres meses de vida el 24 de noviembre de 1976 en la residencia familiar de La Plata, donde funcionaba la pequeña imprenta clandestina con la que editaban la revista “Evita Montonera” y con la que denunciaron la existencia de un campo de detención clandestino en la ESMA. Un grupo militar de tareas, bajo las órdenes de Ramón Camps y Miguel Etchecolatz, llevó a cabo un operativo de 30 horas, en el marco del cual se emplearon bombas de fósforo, y mató a su madre y a otros cuatro compañeros de militancia.

La bebé sobrevivió a la masacre y fue robada. Su padre, que se hallaba fuera de casa por trabajo, murió casi un año después a manos de las fuerzas de seguridad cuando estaba terminando de colaborar con la mudanza de Laura Carlotto, hija de Estela de Carlotto, cuando esta huyó.

Chicha Mariani no se encontraba en la vivienda familiar el día del operación y aunque Etchecolatz –condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad– aseguró que la niña murió carbonizada, ella nunca lo creyó e inició su búsqueda, que jamás abandonó, convirtiéndose en una de las fundadoras de las Abuelas de la Plaza de Mayo. En 1982 dejó el grupo y creó la Fundación Anahí. La casa, que conserva las marcas de aquel desproporcionado operativo, fue convertida en museo.

También Clara Anahí Mariani perseveró en encontrar el modo de llegar a su abuela y asegurar mediante los estudios genéticos su vínculo biológico. Ella tenía desde hace tiempo la sospecha de que era nieta de Mariani debido al «tremendo parecido físico» con su madre, a quien había visto en fotografías. Incluso había mantenido contacto con Chicha Mariani, a la que en alguna ocasión le dijo que sospechaba que era su nieta. Y fue esa intuición, y la certeza que fue adquiriendo al tomar contacto con algunas publicaciones y comunicaciones de su abuela en los medios, la que le llevó a emprender el camino de la verificación cien&bs;tífica, señaló un portavoz de la Fundación Anahí, Norberto Liwski.