GARA
DAMASCO

La muerte de un líder rebelde paraliza las evacuaciones previstas en Damasco

Un acuerdo de evacuación de miles de civiles y yihadistas de tres barrios del sur de Damasco quedó «suspendido» ayer tras la muerte de un líder del Ejército del Islam en un bombardeo del Gobierno sirio. El pacto preveía el traslado de 4.000 personas a Raqa y Marea, en Alepo.

La evacuación de combatientes del Estado Islámico y de otros grupos yihadistas, así como de civiles, de los barrios de Hajar al Aswad y Qadam y del campo de refugiados de Yarmuk en Damasco quedó temporalmente suspendida. El acuerdo, calificado de «inédito», preveía la evacuación de 4.000 personas, que debían ser trasladadas a Raqa, autoproclamada capital del califato, o a Marea, en la provincia de Alepo, controlada en su mayor parte por el Frente Al Nosra y otros grupos yihadistas.

Se trataba del primer acuerdo de este tipo que involucra al ISIS, tras el fracaso de cuatro intentos previos de negociación para evacuar a la población.

Según fuentes cercanas a las negociaciones, «1.200 personas debían partir este sábado –por ayer–, pero la muerte de Zahran Allush –líder de Jaish al Islam (Ejército del Islam), principal grupo armado de la región de la capital– el viernes en un bombardeo del Gobierno nos deja de nuevo en el punto de partida de las discusiones».

Otra fuente aseguró que «el acuerdo sigue vigente», pero que «su aplicación se retrasó por cuestiones logísticas».

Jaish al Islam controla la mayor parte de la periferia este de la capital, bombardeada regularmente por las fuerzas gubernamentales y por la aviación rusa.

En una declaración televisada, un portavoz del Ejército mostró vídeos del ataque en el que murió Allush, de 44 años e hijo de un predicador salafista que vive en Arabia Saudí. La organización armada designó como nuevo líder a Abu Himam al Buwaydani, de 40 años.

Aunque la muerte de Allush podría complicar aún más las conversaciones de paz previstas para el próximo mes, el mediador de la ONU, Staffan de Mistura, expresó ayer su confianza en que estas puedan comenzar el 25 de enero en Ginebra.