28/12/2015

El «empate técnico» deja la decisión final de la CUP en manos del Consell Polític

Tras todo un domingo de asamblea en Sabadell y tres votaciones, 1.515 militantes y simpatizantes de la CUP votaron en contra del acuerdo con Junts pel Sí. Exactamente los mismos que votaron a favor de la propuesta trasladada por CDC y ERC. Un desenlace inverosímil que deja la decisión final, el 2 de enero, en manos del Consell Polític y el GAP.

Beñat ZALDUA|SABADELL
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Parecía que todos los escenarios estaban contemplados. Analistas de todo tipo y condición se habían encargado de propagar a diestro y siniestro guías y croquis para seguir la asamblea nacional extraordinaria que la CUP celebró ayer en Sabadell. Pero tras tres meses de negociaciones, doce horas de asamblea y hasta cuatro opciones encima de la mesa, ni a los guionistas del programa humorístico de TV3 ‘Polonia’ se les había ocurrido el desenlace final: empate. 1.515 votos a favor del acuerdo con Junts pel Sí y otros 1.515 votos en contra. Hasta los periodistas más veteranos en la sala se frotaban los ojos jurando no haber visto nada semejante en tres décadas de profesión.

«Disculpen por la espera, la cosa ha estado ajustada», explicaba cerca de las 21.00 el diputado Antonio Baños tras una jornada de infarto en la que quedó claro desde el inicio que el resultado sería ajustado. Ya en la primera votación la opción de rechazar el acuerdo con JxSí y asumir la convocatoria de nuevas elecciones en marzo consiguió 1.418 votos, seguida de cerca por los 1.359 de la opción de aceptar el acuerdo y asumir la investidura de Artur Mas.

Las otras dos posibilidades, tal y como se preveía, fueron testimoniales. La opción de rechazar el acuerdo pero abstenerse en la investidura recibió solo 103 votos a favor en la primera votación, tras lo cual fue eliminada del plantel. En la segunda votación, la opción de rechazar el acuerdo con JxSí pero investir a Mas para desbloquear el proceso consiguió solo 28 votos. El panorama se fue ajustando entre las dos opciones mayoritarias en esa segunda votación: 1.512 en contra del acuerdo y 1.482 a favor. 30 votos de diferencia.

Así se llegó a la tercera votación, en la que empezaron a correr todo tipo de cábalas. El desenlace podía ser cosa de dos o tres votos. Los resultados definitivos estaban previstos para las 20.00. Pero pasaron 10 minutos, y luego otros 10, y los nervios aumentaban tanto en el propio pabellón como en la sala de prensa, situada lejos, muy lejos, del polideportivo en el que se celebró la asamblea. Finalmente, hacia las 20.30 empezó a correr la noticia del empate, que pocos creyeron en un inicio.

Pero sí. 1.515 a favor y 1.515 en contra. El miembro del Secretariat Nacional Xavi Generó fue el encargado, en una breve comparecencia sin preguntas, de explicar que a partir de mañana mismo se volverán a «abrir todos los mecanismos internos», de manera que se reabrirán las valoraciones a nivel local y territorial, antes de que la pelota llegue al tejado del Secretariat Nacional y del Grup d’Acció Política (GAP), órgano en el que participan aquellos espacios que, pese a no pertenecer orgánicamente a la CUP, forman parte de la candidatura de la formación al Parlament. Se reunirán el próximo sábado, 2 de enero, para tomar la decisión final, según aseguraron ayer. Quién sabe.

La breve valoración política corrió a cargo del diputado Antonio Baños, que consideró que «el empate no es un problema, sino un reto» y que la CUP no tiene «miedo a que las decisiones las tomen 1.000 ó 2.000 personas». «La construcción de la república catalana solo se puede hacer de una manera: a través de la participación y el debate popular», añadió.

A su lado tomó la palabra la también diputada Anna Gabriel, que calificó de «interesante» el debate y que, en línea con Baños, reivindicó que la CUP «es y seguirá siendo un espacio asambleario». «Junts pel Sí tiene la opción de trasladar una propuesta», lanzó además Gabriel, invitando a Convergència y Esquerra a dar un paso que permita desbloquear un empate de difícil solución.

Porque, a falta de la decisión final sobre la propuesta de acuerdo con JxSí, la principal noticia de ayer fue la constatación de la profunda división en el seno de la Esquerra Independentista. Las dos opciones, identificadas con las dos principales organizaciones que integran la formación, Endavant y Poble Lliure, defienden posicionamientos aparentemente irreconciliables a día de hoy. Sea cual sea el resultado final, hará falta tiento, tiempo y cariño para recoser las heridas abiertas en estos tres largos meses de disputas externas e internas.

Turnos de palabra diversos

Aunque fueron pocos los que llegaron ayer con la decisión aun sin tomar, la asamblea celebró por la mañana una ronda de intervenciones en las que se pudieron escuchar opiniones de todo tipo. Solo durante el cuarto de hora en que los periodistas pudieron acceder al recinto se oyó a un representante de Lluita Internacionalista defender el no acuerdo para no «revivir un cadáver político como Mas y CDC», mientras que otro integrante de Poble Lliure defendió que la independencia está «llena de contradicciones» y que por ello es necesario «avanzar el proceso atando en corto a los otros agentes sociales y políticos del país». «¡No es un acuerdo, es un chantaje!» dijo otro. «Marchen, marchen ya. No dejen pasar la oportunidad porque después vendrán las Illes y el País Valencià», defendió un cuarto, venido desde el sur de los Països Catalans.

La pugna interna se vivió también en las paredes del pabellón, en el que apareció una pintada con un «Hasta nunca, Mas», así como en la decisión de votar a mano alzada o de forma secreta. Un 42,37% votó a favor del voto en urna, por lo que este fue finalmente, al superar el 25%, el método empleado.

De la mofa a la admiración, pasando por la desesperación

Doce horas de asamblea dan mucho juego. Más aun cuando las redes sociales se convierten en testigos indirectos. La jornada empezó con el líder del PP en Catalunya, Xavier García Albiol, dejando claro qué es lo que le duele y pidiendo aplicar el siempre mentado artículo 155 de la Constitución si finalmente la CUP y Junts pel Sí llegan a un acuerdo y «tiran adelante el desafío y la hoja de ruta independentista». «Este sí que no falla», contestaba desde las filas de Junts pel Sí el cantautor Lluís Llach. También asomó la cabeza la exlíder de Iniciativa, Dolors Camats, que, erigiéndose en baluarte de la coherencia, consideró incoherente que la CUP opte por investir a Mas.

También hubo muestras, numerosas, de admiración hacia la CUP, algunas de filas de Junts pel Sí. Como el director general de Investigación de la Generalitat, Pep Martorell, que apuntó que «todos los que critiquen que 3.000 personas decidan, espero que también lo hagan cuando decidan ejecutivas de partidos encerradas en el despacho». Y es que el contraste con la reunión entre los «barones» del PSOE y su candidato, Pedro Sánchez, resultó ayer ejemplificadora.

En cualquier caso, no hubo reacciones desde las altas esferas de Junts pel Sí. Solo por la mañana, antes de conocerse el resultado, la vicepresidenta en funciones, Neus Munté, consideró que su coalición «ha hecho todo lo que tenía que hacer» y remarcó que Catalunya «necesita sacar adelante este proceso, investir a un presidente y constituir un Govern».

La decisión final, sin embargo, desató toneladas de hilaridad en las redes, empezando por el diputado electo de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, que ligó el resultado de la asamblea a una escena de los Simpson en la que los protagonistas de la famosa serie yacen en el suelo víctimas de un ataque de epilepsia. También se apuntó a la juerga el programa de humor de TV3 ‘Polonia’, con un breve mensaje a la CUP: «Gracias».B.Z.

Investidura o convocatoria de nuevas elecciones: un arranque de año no apto para cardiacos

El límite es el 10 de enero. Si para entonces no hay acuerdo, ni siquiera de investidura, el Estatut de Catalunya prevé que las elecciones autonómicas se convocarían de forma inmediata. Serían probablemente el 6 de marzo. Pero tras la asamblea de ayer, todos están pendientes ahora del Consell Polític que la CUP celebrará el sábado 2 de enero. Ayer juraron que entonces tomarán la decisión final que, en caso de ser favorable al acuerdo con JxSí, implicaría que el debate parlamentario de investidura se celebraría entre el 4 y el 8 de enero.

Los turrones, por tanto, con medida.B.Z.

TESTIMONIALES


Las dos opciones intermedias, investir a Mas sin acuerdo o abstenerse en la investidura, fueron testimoniales. La pugna, evidente desde el principio, fue entre aceptar o rechazar el acuerdo con JxSí.

VOTACIÓN SECRETA


Un 42,37% de los asistentes pidió votar de forma secreta en las urnas, por lo que así se hizo, ya que el reglamento indicaba que si el 25% de los presentes lo solicitaba, se pondrían las cajas.