GARA
BILBO
INCENDIOS FORESTALES EN PLENO INVIERNO

Despliegue humano y de medios para controlar el fuego de Berango

Mas de cien personas, entre ellos bomberos y voluntarios, participan desde el domingo en la extinción del incendio registrado en Berango y extendido a Sopela. El fuerte viento, que sopló a más de 100 km/h puso las cosas difíciles a los equipos, que contaron con dos hidroaviones de 5.500 litros. Las llamas fueron controladas pero no apagadas.

Tras encadenar en Euskal Herria varios días de incendios forestales, ayer la mayor atención estuvo puesta en Berango, donde el incendio registrado a última hora de la tarde del domingo y que que se extendió a Sopela seguía sin dar tregua. Las llamas dejaron unas imágenes impactantes. Las labores de extinción requirieron ayer la implicación de más de cien personas, entre bomberos, que trabajaron sin parar durante la noche del domingo y el día de ayer, y agentes forestales del servicio de montes. El fuerte viento además dificultó mucho la situación y el Ministerio de Medio Ambiente envió dos hidroaviones con 5.500 litros de descarga para actuar donde los vehículos de los bomberos no podían acceder. Estos medios dieron por finalizada ayer su labor hacia las 17.00. La Diputación mantuvo retuvo retenes durante toda la noche, «ya que la superficie quemada es amplia y puede ser necesario continuar con labores de remate»

A pesar de todos estos esfuerzos, las rachas de viento de más de cien kilómetros por hora, que perdieron fuerza a lo largo del día, mantuvo durante toda la jornada las reservas respecto a la extinción completa de los incendios. Según informó el Departamento de Seguridad de Lakua, los bomberos lograron que el incendio estuviera en «fase de control avanzado», es decir, evolucionaba bien pero no estaba controlado completamente. «Lo que no está es descontrolado. Fase de control es cuando el incendio ya no está ‘desmadrado’ y los servicios empiezan a hacerse con él», aclaró el Departamento de Seguridad.

En la siguiente fase, habitualmente se suele decir que está controlado «cuando el perímetro es estable y ya no avanza por ningún sitio. Los incendios controlados no están extinguidos en su interior y hay que seguir trabajando para que no se reaviven», explicó.

El jefe del servicio de montes de la Diputación de Bizkaia, Carlos Uriagereka, reconoc&bs;ía ayer que las condiciones de trabajo eran «duras» al ser una zona de monte muy escarpada, pero sobre todo por la intensidad del viento. Al igual que el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, que visitó las zonas afectadas, Uriagereka se felicitó porque no hubiera habido daños personales ni se tuviera que evacuar a vecinos de Berango.

Según las estimaciones oficiales, el fuego habría afectado hasta ayer por la tarde entre 120 y 130 hectáreas de terreno y se vigilaba de cerca un polígono industrial, el cementerio y un bloque de viviendas muy próximos a las llamas. El fuego, que se inició sobre las 20.30 del domingo en la zona de Sustatxa Bidea, en Berango, se extendió rápidamente a causa del fuerte viento hasta zonas arboladas y de maleza de Sopela, afortunadamente no hasta zonas pobladas.

En Arantza, estabilizado

Respecto al fuego iniciado en Arantza el pasado jueves y que llegó a Artikutza, los bomberos lograron estabilizarlo ayer. Un dispositivo de unos sesenta efectivos continuaban trabajando para controlarlo y refrescar el terreno con el fin de evitar que el fuerte viento provocara que pequeños restos prendieran en nuevas zonas.

El incendio fue dado por controlado el sábado tras afectar a unas 130 hectáreas, según cálculos provisionales, pero en la madrugada del domingo volvió a reavivarse. Según informó ayer el Gobierno navarro, la mejora de las condiciones climatológicas permitirá darlo por extinguido en cuestión de horas. Pese a ello, un retén de nueve bomberos permaneció toda la noche de ayer en el frente del incendio.

Por otro lado, el domingo por la noche también rebrotó el incendio de Igantzi, registrado el anterior fin de semana. No obstante, fue sofocado por los bomberos, quienes mantuvieron durante la jornada en la zona un retén para labores de remate.

En Ipar Euskal Herria

En cuanto a Ipar Euskal Herria, la prefectura de Pirineos Atlánticos ha prohibido encender cualquier tipo de fuego o fogata hasta el próximo 4 de enero.

El domingo se registraron tres incendios en Iholdi, Senpere y Heleta, donde se calcinaron tres hectáreas. Desde el pasado día 15 ha habido fuegos en Makea, Banka, Aintzila y Ezterenzubi.

Más de 500 efectivos sofocan las llamas en Cantabria

En la vecina Cantabria cerca de 65 incendios se mantenían ayer activos, repartidos por casi toda la región, lo que supuso la implicación de un equipo de trabajo de más de 500 personas entre personal del Gobierno de la comunidad, como bomberos, y la Unidad Militar de Emergencias (UME), agentes de la Guardia Civil y voluntarios. La mayor parte de los focos se concentran en Cabuérniga-Los Tojos (quince), el valle del Besaya (doce) y el Medio-Alto Asón (siete), mientras que por su envergadura destaca el de Liendo, hacia donde se dirigía ayer la tercera unidad de la UME.

El presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, citó el «altísimo valor ecológico» de algunas de las zonas quemadas y advirtió de que «todo lo que se está quemando va a traer consecuencias graves para el ecosistema». En una comparecencia, atribuyó los incendios a «pirómanos».GARA