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Empiezan en Siria las evacuaciones pactadas entre Gobierno y rebeldes

Un acuerdo entre el Gobierno sirio y grupos insurgentes posibilitó la evacuación de más de 120 civiles y combatientes de la localidad de Zabadani –asediada hace meses por el Ejército y Hizbulah–, que partieron a Turquía vía Líbano. En un movimiento inverso, más de 330 personas salieron de dos localidades asediadas por los rebeldes hacia Líbano.

Más de 450 combatientes y civiles empezaron a ser evacuados ayer de tres localidades sirias en el marco de un inusual acuerdo de intercambio entre el régimen y los insurgentes. Cuatro autobuses y trece ambulancias transportaron a 126 combatientes rebeldes y civiles de la localidad de Zabadani, que cruzaron la frontera con Líbano y se dirigieron hacia Beirut, donde tenían previsto tomar un avión con destino Turquía, para dirigirse por último a zonas bajo control rebelde en Siria.

Zabadani, próxima a Damasco y última ciudad controlada por los insurgentes en la estratégica frontera entre Siria y Líbano, era el objetivo de una ofensiva conjunta de Hizbulah y el Ejército sirio, que la sitiaban desde hace meses. En un movimiento inverso, también se desplazaron hacia la frontera, esta vez de Turquía, 336 combatientes y civiles de las localidades chiíes de Al-Fua y Kerfaya. Se dirigieron a la ciudad de Hatay en seis ambulancias y nueve autobuses, desde donde volarían hacia Beirut para llegar luego a Damasco por vía terrestre.

Ambas localidades se encuentran en la provincia de Idleb, controlada en su mayoría por los rebeldes y en la que la población alauí –confesión a la que pertenece el presidente Bashar al-Assad– había quedado atrapada. El régimen de Damasco ya había pactado varias treguas puntuales con grupos rebeldes, pero la evacuación que comenzó ayer es fruto de uno de los acuerdos más complejos en esta guerra. El pacto logrado en setiembre con la ayuda de la ONU prevé una tregua en Zabadani a cambio de otro alto el fuego en Al-Fua y Kerfaya, los dos últimos pueblos chiíes que controlaba el Ejército sirio en la provincia de Idleb (noroeste).

El acuerdo, en su primera fase, permitió un alto el fuego de seis meses y el envío de ayuda humanitaria a las localidades asediadas. Al-Manar, canal de televisión del movimiento chií libanés Hizbulah, aliado de Al-Assad, difundió imágenes de decenas de combatientes rebeldes que se agolpaban delante de los autobuses que debían evacuarlos en Zabadani. Mostró imágenes similares de Al-Fua y Kerfaya, en las que se veía a decenas de personas, entre ellas niños, que esperaban alrededor de autobuses y ambulancias. En la evacuación, bajo supervisión de la ONU y Cruz Roja, también colaboró Hizbulah.

Otro intento de evacuación de 4.000 civiles y rebeldes en tres barrios de Damasco fracasó el domingo. La muerte del líder rebelde Zahran Allush, abatido en un bombardeo del régimen, echó por tierra un inédito acuerdo del Gobierno con el ISIS y el Frente al-Nosra. A principios de mes, cientos de rebeldes abandonaron Waer, último barrio que controlaban en Homs, tras un alto el fuego supervisado por la ONU, dejando vía libre a las tropas del régimen.

Decenas de muertos en un doble atentado kamikaze en Homs

Al menos 32 personas murieron y otras 90 resultaron heridas en un doble atentado en el barrio de Al-Zahra, de mayoría alauí, en la ciudad de Homs, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La agencia de noticias oficial, Sana, rebajó el número de víctimas a 19 muertos y 43 heridos. El gobernador de Homs, Talal al-Barazi, precisó que primero estalló un coche bomba y que, poco después, un kamikaze detonó el cinturón de explosivos que portaba entre la multitud congregada en la zona. GARA