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DONOSTIA

Los precios del petróleo suman un nuevo factor para continuar a la baja

La caída de los precios del crudo está provocando una cierta desaceleración de las bolsas, y viceversa. A los factores «endógenos», como la competencia entre la extracción convencional y el fracking, se suma ahora la creciente tensión entre Irán y Arabia Saudí.

Mientras la mayoría de los analistas occidentales mantenían el foco en la presunta desaceleración económica de China –es decir, resaltando que su crecimiento está por debajo de las expectativas creadas anteriormente por muchos de esos analistas–, nadie había contado con un nuevo factor que, de momento, ha sumado más lastre a la caída de los precios del petróleo.

Ya no resulta excepcional, ni mucho menos, que una escalada de tensiones políticas en las zonas productoras de Oriente Medio y el Magreb afecte a los precios a la baja, en contra de lo que ocurría hace unas décadas. Conviene resaltar que la actual etapa de precios «bajos» del barril se está prolongando mientras en esas grandes regiones se suceden los conflictos armados y las revueltas sociales.

Por tanto, hasta resulta lógico que el nuevo enfrentamiento diplomático entre Irán y Arabia Saudí haya sido recibido en los mercados con otro bajón de precios. Así, ayer registraba un fuerte descenso de casi dos dólares, lo que llevó al barril de Brent a situarse por debajo de los 35 dólares por primera vez desde julio de 2004.

Miembros de la OPEP

Como indica Juliette Rabat, de AFP, Arabia Saudí ha puesto a punto sus armas ante el regreso de Irán al mercado petrolero –tras el acuerdo nuclear– y está decidido a no ceder espacio a su rival cuando los precios del petróleo alcanzan nuevos mínimos.

Aunque en un principio, este conflicto aumentó los temores sobre el aprovisionamiento mundial del crudo, los inversores han cambiado rápidamente de idea. La mayoría de los expertos creen que la crisis entre estas dos potencias regionales puede agregar presión sobre los precios a la baja, minando aún más la tímida esperanza de un acuerdo para recortar la producción dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que ambos estados son miembros.