M.I.
EISENSTEIN EN GUANAJUATO

¡Que viva México! y ¡Que viva la revolución!

El deber de todo artista de vanguardia que se precie es romper esquemas, y el veterano Peter Greenaway lo vuelve a conseguir con “Eisenstein en Guanajuato”, dejando atrás su imagen más distante y altanera, para hacer un divertido ejercicio de experimentación, que le sirve de paso para salir de los museos y volver a las salas de cine. Presenta a un Eisenstein caricaturesco, enamorado de una revolución mexicana bien distinta de la soviética. No se adapta a la industria cinematográfica occidental, pero disfruta de la libertad, sobre todo de la sexual.