Aitor AGIRREZABAL
IRUÑEA

Los procesados del 4/2014 piden un esfuerzo colectivo para acabar con la tortura

Los procesados en el sumario 4/2014 fueron detenidos hace cinco años y serán juzgados en abril. Ayer, acudieron ante la Comandancia de la Guardia Civil para pedir un «esfuerzo colectivo» contra la tortura.

Jon Patxi Arratibel, Gorka Mayo, Iker Moreno, Iñigo González y Gorka Zabala fueron detenidos hace cinco años y denunciaron haber sido torturados. Ayer, cuatro de ellos comparecieron ante la Comandancia de la Guardia Civil de Iruñea para solicitar un «esfuerzo colectivo, social e institucional» para acabar con la tortura. A lo largo del mes de febrero, dentro de la campaña Aztnugal, llevarán a cabo conciertos, charlas y exposiciones.

Los cinco procesados en el sumario 4/2014 serán juzgados en la Audiencia Nacional española a partir del 14 de abril y señalaron que es necesario el esfuerzo y la implicación desde todos los ámbitos para acabar con la lacra de la tortura.

Los cinco ciudadanos navarros recordaron que hace cinco años «alguno estaba siendo sometido a intensas sesiones de asfixia mediante una bolsa en la cabeza, otro recibiendo golpes y amenazas mientras era obligado a hacer flexiones hasta la extenuación, otro sufriendo vejaciones sexuales y otros en el calabozo, sin luz, escuchando los gritos de los compañeros y aterrorizados ante los ruidos de pasos acercándose a la celda». De este forma, denunciaron que fueron torturados «con total impunidad, en el centro de la capital española, por guardias civiles encapuchados».

Las torturas quedaron reflejadas en el grito de ayuda de Arratibel, que en su declaración, en lugar de firmar con su apellido, escribió la palabra Aztnugal (Laguntza, al revés). En este sentido, subrayaron que la propia Audiencia Nacional y las instituciones del Estado han hecho caso omiso de las sentencias y requerimientos internacionales, subrayando que «han ninguneado» la sentencia de mayo de 2015 del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo, que condenó al Estado español por no haber investigado la denuncia del vecino de Etxarri Aranatz.

Por ello, exigieron a Madrid que elimine «todos y cada uno de los estamentos que posibilitan la impunidad de las fuerzas del Estado», mencionando expresamente la incomunicación.