23/01/2016

Denuncian el «estado de excepción» del Graderío Sur

Colectivos y peñas hacen público su hartazgo y exigen al club que defienda sus derechos como socios.

GARA
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«Los colectivos y peñas osasunistas convocados y reunidos hoy aquí queremos manifestar nuestro hartazgo, en forma de denuncia pública, sobre el escenario de guerra y de estado de excepción al que nos quieren empujar desde los diferentes órganos represivos». Más alto puede, pero no más claro. Así se expresaron ayer en rueda de prensa quienes se sitúan en el Graderío Sur de El Sadar para denunciar el acoso al que se ven sometidos cada vez que acuden a animar al equipo.

Recientes y continuos hostigamientos han acabado con la paciencia de estos grupos. «Estamos hartos de tener que vivir en la Gaza de las gradas de futbol, con los check-points que se colocan en los tornos, con los cacheos extralimitados, con las continuas interpretaciones legales oportunistas y caprichosas del policía de turno sobre qué puedes y qué no puedes meter al campo. No entendemos –prosiguen en el comunicado al que dieron lectura– que símbolos perfectamente legales en la via pública y sobre los que no pesa ninguna orden penal, ni sentencias prohibitivas sean utilizados para amenazar y multar o abrirte expediente. ¿Cómo puede ser que en otras gradas se puedan meter reivindicaciones, pancartas y símbolos que aquí en El Sadar se nos prohíben?».

En esa misma línea denuncian que «nos ahogan con multas desorbitadas, con falsas acusaciones, sin ni siquiera tener oportunidad de defendernos, sabedores de su halo de impunidad y dueños, en la práctica y sobre el terreno, de las gradas de El Sadar. Los policías actúan como quieren, cuando quieren y contra quien les da la gana y siguen sin ninguna traba en su línea de violencia y amenaza, porque nadie les hace frente».

Un «modelo represivo y autoritario», al que exigen poner fin, porque como socios osasunistas tienen «derechos y libertades» que piden defienda el club o se acabará con la «desaparición de las gradas», un panorama «que habría que temer más que al banquillo de los juzgados», avisan estas peñas y colectivos.