Natxo MATXIN
ALAVÉS

Demasiado sufrimiento para no dejar de sumar

La escuadra albiazul lo pasó muy mal en el Carlos Tartiere, pero consiguió arrancar un empate pese a todo.

OVIEDO 1

ALAVÉS 1


No lo hizo bien el Alavés en el Carlos Tartiere, pero ello no impidió que los de José Bordalás sigan sumando y manteniendo el liderato, aunque cada vez se comprime más la cabeza de la tabla. Signos ambos de que, incluso pasándolo mal como ayer, la escuadra babazorra tiene suficiente poso como para mantener el tipo y de que la categoría de plata, jornada a jornada, demuestra lo igualada que es.

Quitando el primer cuarto de hora de la segunda mitad, el Glorioso no ejerció como nos tiene acostumbrados en los últimos tiempos. Un correoso Oviedo le apretó en medio cam- po –gran papel el del exrojillo Jon Erize–, provocando un gran número de pérdidas, algo poco habitual en los albiazules, y las consiguientes rápidas salidas locales, casi siempre buscando las bandas, llevando mucho peligro al área de Fernando Pacheco.

Un método que dio frutos de modo casi inmediato para los anfitriones, quienes ya en el minuto once se habían puesto por delante en el electrónico con un chut de Borja Valle que se coló por el costado del portero babazorro. Noqueado por la intensidad carbayona, el Alavés era incapaz de combinar tres pases seguidos y mucho menos de llegar con cierto criterio a los dominios de Esteban. Demostración palpable de ello, el primer disparo a puerta visitante llegó a la media hora, por mediación de un Manu García que fue de los que más lo intentó.

Séptima diana de Toquero

Con ese guión, poco beneficio podía esperar el cuadro arabarra, de ahí que en el descanso aclararon ideas en vestuarios, analizaron lo mal que lo habían hecho y tomaron medidas al respecto. Saltaron con otra disposición y sorprendieron al Oviedo durante, al menos, un cuarto de hora, lo que sirvió para conseguir el empate. Un gran pase del citado Manu García fue empalmado con precisión por Gaizka Toquero para conseguir su séptima diana.

El gol pudo ser un punto de inflexión, pero los albiazules volvieron a las andadas ante el empuje local, contenido con demasiado sufrimiento y un buen mano a mano de Pacheco.