Al menos veinte policías muertos en un atentado talibán en Kabul
Al menos 20 policías murieron en el atentado suicida registrado ayer en Kabul cometido por un miliciano talibán. El ataque tuvo lugar junto a un cuartel general de la Policía en la zona de Dehmazang, en el oeste de la capital afgana. Según la agencia Reuters, el kamikaze se inmoló junto a un grupo de personas que hacían cola frente al edificio, donde se gestionan permisos de conducir y otros documentos. El Ministerio del Interior confirmó que los 20 muertos eran agentes de la Fuerza de Orden Civil, un cuerpo de la Policía nacional afgana, y que 32 civiles resultaron heridos.
Los talibanes reivindicaron la acción y aseguraron que el atentado causó «hasta 40 muertos», si bien las cifras aportadas por este tipo de grupos suelen ser exageradas.
Los insurgentes afganos han multiplicados sus ataques en los últimos meses y, a diferencia de años anteriores, no observan una pausa invernal en su ofensiva. El pasado setiembre consiguieron tomar durante varios días la ciudad de Kunduz, un enclave estratégico en el norte de Afganistán.
Golpear un objetivo tan simbólico como una base de la Policía en el corazón de Kabul permite a los insurgentes mostrar que sus capacidades no han disminuido y llegar en una posición de fuerza a una eventual negociación con el Gobierno afgano. El pasado verano tuvo lugar en Pakistán una primera ronda de conversaciones para poner fin al conflicto que dura ya catorce años.
Pero su continuidad se frustró tras el anuncio de la muerte del mulah Omar, fundador del movimiento talibán y el posterior enfrentamiento interno entre los rebeldes.
A comienzos de año tuvo lugar un encuentro entre representantes chinos, estadounidenses, afganos y paquistaníes, que se repetirá el próximo sábado, pero los talibanes no participan en estas conversaciones y ponen como condición previa la retirada de sus líderes de las listas negras de EEUU y la ONU.

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Pradales rubricó el PGOU por el que se imputa a la exalcaldesa de Zaldibar

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

Un llamamiento a la esperanza en el último adiós a «Peixoto»
