05/02/2016

La huelga general contra la reforma de las pensiones paraliza Grecia

Grecia vivió ayer la primera huelga general del año contra la reforma de las pensiones con una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos años en Atenas. El Gobierno plantea subidas de las cotizaciones y bajadas de las pensiones suplementarias en el marco de la primera revisión del tercer rescate.

GARA|ATENAS
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INCIDENTES


En la multitudinaria manifestación que recorrió el centro de Atenas se registraron algunos incidentes cuando grupos de manifestantes lanzaron cócteles molotov a la Policía, que respondió con gases lacrimógenos y bombas aturdidoras. Los enfrentamientos continuaron después en el barrio de Exarjia.

PAROS


En la manifestación tomaron parte abogados, médicos, maestros, farmacéuticos, pensionistas y agricultores. Hubo paro total en trolebuses, trenes interurbanos y de cercanías, mientras los barcos permanecieron amarrados y se produjeron 66 cancelaciones de vuelos domésticos.

Alrededor de 40.000 participantes, según la Policía helena, y 100.000, de acuerdo con los organizadores, tomaron parte ayer en una manifestación multitudinaria que discurrió por las calles de la capital griega.

Estas protestas coinciden con la estancia en Atenas de los representantes de las instituciones acreedoras –Comisión Europea (CE), Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Central Europeo (BCE) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)– para negociar con el Gobierno de Alexis Tsipras la reforma de las pensiones en el marco de la primera revisión del tercer rescate al país heleno (86.000 millones en tres años).

Aunque las pensiones griegas han sufrido once recortes sucesivos desde el año 2010, el Ejecutivo considera necesaria la reforma para hacer sostenible el sistema de Seguridad Social.

No obstante, Tsipras ha emplazado a la oposición a plantear propuestas para mejorar el plan gubernamental, sabiendo que «el problema está relacionado con la gestión de los fondos de pensiones hecha por Pasok y Nueva Democracia en los últimos 40 años». También se ha mostrado dispuesto a negociar con los agricultores y los autónomos, los colectivos más afectados por los cambios.

Según el proyecto presentado por Atenas, a partir de ahora nadie podrá jubilarse antes de los 40 años cotizados o antes de los 67 años de edad, con lo que se ahorraría 1.400 millones de euros este año. Se trata de un cambio enorme en un país donde hasta 2010 mucha gente se jubilaba a partir de los 15 años cotizados y en el que las mujeres podían hacerlo a los 60 años.

Recorte en nuevas jubilaciones

Pese a que el Gobierno insiste en que se respetarán las pensiones actuales y no se recortarán aún más (aunque sí se revisarán en 2018), las denominadas nuevas jubilaciones, es decir, las de quienes las cobren a partir de este año, se recortarán entre un 15% y un 30%. Otro de los cambios propuestos sería la creación de un fondo de pensiones único, que absorberá todas las cajas de salud y pensiones que aún existen en el país.

Igualmente, las nuevas pensiones superiores a 750 euros al mes podrían sufrir un recorte del 15% cuando hasta ahora las pensiones más recortadas habían sido las superiores a los 1.000 euros.

La prioridad del Ejecutivo de Tsipras es proteger las pensiones mínimas y recortar las pensiones más elevadas. La pensión máxima que podrán cobrar quienes han cotizado las cantidades más altas durante años será de 2.304 euros al mes, en caso de una jubilación normal, y de 3.072 euros en caso de tener derecho a más de una pensión.

También aumentarán en un punto porcentual las cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas y en medio punto para todos los trabajadores, además de establecer que quienes deseen prejubilarse serán penalizados, y se recortarán las llamadas pensiones complementarias que muchos empleados pagaban y siguen pagando para mejorar sus jubilaciones.

La CE augura un crecimiento del PIB menor de lo esperado en Europa

La Comisión Europea (CE) calcula en sus previsiones macroeconómicas de invierno que la economía europea crecerá este año y el siguiente. No obstante, lo hará menos de lo esperado inicialmente y siempre a un ritmo moderado, debido a unos riesgos económicos y políticos más pronunciados, que van desde la desaceleración de China hasta el impacto de la crisis de refugiados o las amenazas de seguridad.

Según la CE, el PIB de la eurozona avanzará este año un 1,7%, una décima menos de lo previsto en otoño, y el 1,9% en 2017. Para el conjunto de la Unión Europea, augura un crecimiento del 1,9% del PIB, idéntico al de 2015 y también una décima menos de lo previsto. Lo mismo ocurrirá en 2017, cuando avanzará el 2%, una décima por debajo de lo esperado. Entre las grandes economías, la alemana crecerá el 1,8% este año y el próximo, la francesa el 1,3% y el 1,7%; la italiana, el 1,4% y el 1,3%; la española, el 2,8% y el 2,5%, y la británica, el 2,1% en ambos ejercicios.

Mientras tanto, Mario Draghi envió ayer una nueva señal de que el Banco central Europeo (BCE) aplicará en el mes de marzo más estímulos monetarios en la zona del euro.GARA