Beñat ZALDUA

Romeva, con el cónsul de EEUU el día que el PP denuncia la conselleria de Exteriores

La jornada dejó en Catalunya dos imágenes contrapuestas pero íntimamente ligadas. De la foto fija de cada viernes, la de la rueda de prensa de un Gobierno español en funciones, llegó el enésimo recurso de Moncloa a una iniciativa catalana, en esta ocasión contra la creación del departamento de Exteriores del Govern catalán, encabezado por el que fuera cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva. La otra foto, con mayor movimiento, fue la del propio Romeva con el cónsul de EEUU en Barcelona, Carlos Mandojana.

Pese a quedar todo en el estricto terreno del protocolo, la actitud del representante estadounidense (que esta misma semana desmintió la supuesta fuga de capitales y de empresas de Catalunya a causa del proceso soberanista) contrasta fuertemente con la de un ejecutivo español que, pese a estar en funciones, no ha querido reunirse todavía con ningún representante catalán y que ha optado por recurrir cualquier movimiento soberanista del nuevo Govern de Carles Puigdemont al Tribunal Constitucional, al que se le empiezan a acumular los expedientes catalanes.