Evaporación
El lago Poopó de Bolivia ha desaparecido por evaporación. De una extensión similar a la isla de Mallorca, en fotografía satelitales de los tres últimos años se ve como su masa acuífera se va reduciendo hasta la desaparición. Y los entendidos dicen que es a causa de la evaporación y esta se produce, se imagina uno, debido a las altas temperaturas alcanzadas en la zona, es decir por culpa del cambio climático que existe, pero a veces se le quiere disfrazar de cualquier otro fenómeno circunstancial.
Las imágenes mostradas provocan sensaciones de desamparo. Es un nuevo síntoma de la ausencia de sentido común que nos lleva a poner en peligro nuestra propia existencia en este planeta Tierra. No es un hecho aislado, es una muestra significativa del deterioro que está sufriendo nuestra casa. Y que pese a la incesante retahíla de signos que nos advierten de manera indudable que vamos hacia un lugar sin retorno, y que nada ni nadie toma medidas serias para cambiar el destino de todos.
Podríamos hacer chistes con el lago, porque una evaporación de tantos millones de litros de agua da para que la imaginación se excite hasta la enajenación. Uno mira los noticiarios y piensa que es el fenómeno de evaporación es lo que está sufriendo UPyD, y que quizás algunas siglas políticas más de las que todavía se las ve en fotos remotas pueden acabar de la misma manera. O cuando se mira el panorama de la banda de Rajoy en Valencia comprende que ha existido un efecto de evaporación de millones de euros.
El asunto es grave, miren los vientos, las olas, los árboles florecidos, los termómetros, atiendan a los meteorólogos y vean a los obispos con sus pasacalles rogatorios de lluvia y ni con la infecta tendencia al negacionismo de RTVE se pueden tapar las evidencias de este cambio climático que no cesa.

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