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Francisco y Kirill denuncian la persecución de los cristianos en Oriente Medio

El papa Francisco y el patriarca Kirill de la Iglesia ortodoxa rusa se encontraron ayer en La Habana, en una reunión que giró en torno a la persecución de los cristianos en Oriente Medio y África, y a la que la cercanía de Kirill al Kremlin le dio mayor dimensión política.

El papa Francisco llegó ayer a Cuba –en una escala de su viaje a México– donde se encontró con el patriarca Kirill de Moscú y toda Rusia, máximo representante de la Iglesia ortodoxa rusa, tras casi 1.000 de años de distanciamiento, y al que abrazó afirmando: «Finalmente». La histórica reunión, que tenían previsto mantener durante unas dos horas, tuvo lugar en una sala del mismo aeropuerto.

Según los expertos, los vínculos entre el Patriarcado y el presidente ruso, Vladimir Putin, dan a la reunión una dimensión política y estratégica, que podría abrir la puerta a una visita de Francisco a Rusia.

De hecho, el Papa ha sido muy crítico con Occidente por su actuación en Oriente Medio y por la manera con la que ha encarado la crisis en Siria, así como la venta de armas y la política con los inmigrantes. Francisco ha reconocido que «en parte los analistas del Vaticano y Rusia coincidieron en estos temas, aunque Rusia tenga también sus intereses». El presidente del Departamento para las Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Patriarcado de Moscú, el metropolita Hilarión, reveló que el principal tema del encuentro sería la persecución a los cristianos por parte del Estado Islámico o Boko Haram, en Medio Oriente y África, respectivamente.

«El genocidio de los cristianos requiere de medidas urgentes y de una mayor cooperación entre las Iglesias cristianas. En esta trágica situación es necesario dejar a un lado los problemas internos y unir esfuerzos para salvar a la cristiandad en las regiones donde hay una mayor persecución», expresó Hilarión.

El metropolita recordó que el Concilio Sagrado de los Obispos de la Iglesia Ortodoxa Rusa hizo un llamamiento para que durante este año se tomen medidas sobre este tema y, «a pesar de los obstáculos de naturaleza eclesial», decidió que se debía realizar urgentemente el encuentro entre ambos líderes religiosos. Añadió que también tenían previsto hablar de relaciones bilaterales y política internacional. Hilarión precisó que desde el primer momento Kirill «no quería que este se realizara en Europa porque se asocia con Europa la grave historia de las divisiones y conflictos entre los cristianos».

Durante el vuelo, Francisco confirmó que viajará a Colombia el próximo año si se firman los acuerdos de paz entre el Gobierno y las FARC.

Por otra parte, los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, que habían intentado, sin éxito, encontrarse con el Papa en dos ocasiones solo lo harán junto a otros grupos de víctimas, como las de feminicidios y trata, pero no tendrán una reunión exclusiva por su «agenda saturada».

Primera reunión desde el Gran Cisma de 1054

El histórico encuentro entre el Francisco y Kirill de Moscú es el primero entre los jefes de ambas iglesias cristianas desde el Gran Cisma de 1054 y abre una vía de diálogo. La cita se ve además como signo de una futura visita del Papa a Rusia.

Católicos y ortodoxos comparten dios y evangelio, pero comenzaron a alejarse en el año 330, cuando Constantino decidió trasladar la capital del Imperio de Roma a Constantinopla. El alejamiento se agudizó en el siglo IX y, en 1054, se produjo la separación definitiva a raíz del Gran Cisma entre Oriente y Occidente, que conllevó la excomunión mutua del papa León IX y el patriarca Miguel I Cerulario.

Ambas Iglesias se separaron, entre otras razones, por cuestiones como la cláusula filioque, la jurisdicción universal del Papa sobre todos los cristianos o la validez de ciertos sacramentos.

Tras siglos de distanciamiento, el Concilio Vaticano II habló ya no de confesiones «cismáticas» sino de «hermanos separados». En estos años, las relaciones han sido distantes y, a veces, tensas.GARA