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Eslovaquia apuesta por prescindir de Grecia en el control de los refugiados

El primer ministro de Eslovaquia, el socialdemócrata Robert Fico, propuso ayer que el control del flujo de refugiados a la Unión Europea (UE) se realice en Macedonia y Bulgaria, una vez constatado que «no funciona» la protección de las fronteras en Grecia. Bruselas dio el viernes a Atenas un ultimátum de tres meses para que controle sus fronteras, ya que en caso de no hacerlo sus socios se reservan el derecho de extender hasta dos años la suspensión temporal del espacio Schengen.

«Queremos un acuerdo entre los países del V4 (Grupo de Visegrado; República Checa, Eslovaquia, Hungría y Polonia) para que si Grecia no funciona, que no funciona, es más ventajoso invertir en la defensa de las fronteras que separan Grecia de Macedonia y Bulgaria», precisó. «No vamos a observar pasivamente cómo nos llegan miles de emigrantes», dijo durante una conferencia de su Partido Socialdemócrata (SMER) para debatir el programa electoral de comicios legislativos de marzo.

Fico señaló que es necesario hablar con Bulgaria y Macedonia, tras dar por hecho que el control del espacio de Schengen en Grecia no funciona.

«Hemos recibido una (nota de) protesta por permitirnos, como V4 tratar, tratar con Bulgaria y Macedonia sobre la protección de las fronteras exteriores», sostuvo.

Fico, cuyo país impugnó las cuotas de reparto obligatorios de solicitantes de asilo, repitió que «la Unión Europea ha fracasado en el caso de la crisis migratoria».

El V4 celebra mañana una cumbre en Praga, en la que participan Bulgaria y Macedonia.