Natxo MATXIN
ALAVÉS

Pacheco salva otro sufrido punto

El meta babazorro le sacó hasta tres ocasiones claras de gol al donostiarra Alain Oyarzun, que sustituyó al lesionado Néstor Salinas.

MIRANDÉS 0

ALAVÉS 0


Como ya sucediese en el Carlos Tartiere, el Alavés volvió a obtener otro sufrido punto, que sabe a gloria en un campo muy complicado y ante un rival, el Mirandés, que se lo puso francamente difícil y que se encontró en última instancia con un inconmensurable Fernando Pacheco. El guardameta le sacó tres goles que parecían cantados al donostiarra Alain Oyarzun, muy activo tras sustituir a Néstor.

El buen momento de ambos contendientes hacía presagiar un encuentro de ritmo y pocas concesiones. Así fue. El sudor se impuso a la virguería. La acumulación de multitud de piezas en la medular en la pugna por hacerse con el control del envite derivó en un centrocampismo inocuo y muy poca verticalidad. Sobraron dedos de la mano para contar las escasas ocasiones que se dieron en una y otra puerta en la primera mitad.

Más cerca estuvo, en todo caso, el Mirandés de ponerse por delante. El exbabazorro Ion Vélez se sacó un chutazo a los siete minutos tras revolverse con criterio dentro del área que obtuvo la certera respuesta de la manopla de Fernando Pacheco. Dos antes, el inesperado Iñaki –entró en el once en detrimento del otro Pacheco, Dani– se vio con un buen balón tras vertiginosa contra, pero no supo qué hacer con él y lo acabó mandando al anfiteatro.

Sendos rafagazos que no hicieron sino confirmar su excepcionalidad. Sin huecos por banda e incomodándose en todo momento unos a otros en una presión sin cuartel por todo el campo, las imprecisiones, amén de idas y venidas, fueron la tónica dominante de una primera parte de desgaste físico.

Podía pensarse en un golpe en la mesa del líder tras el paso por vestuarios y algo de eso pudo verse en los primeros minutos de la reanudación, pero el empuje local volvió a imponerse. Los numerosos saques de esquina que botaron los de Carlos Terrazas –bien defendidos, por cierto, por los albiazules– fueron buen testimonio de ello.

Claras ocasiones locales

Y también las claras oportunidades de que dispusieron. Especialmente el ya citado Oyarzun que, hasta en tres ocasiones, se plantó solo ante un Pacheco que ayer se le hizo muy grande o que tuvo la suerte de que la cruceta hiciese su trabajo en otro centro que se envenenó del donostiarra. Galán con un remate flojo de cabeza y Álex Ortiz en un lío dentro del área tampoco estuvieron precisos para los intereses de un Alavés que se dedicó más a achicar que a crear.

Solo Juli en un disparo desviado y Toquero en un balón que no llegó a empalmar a falta sacada por Raúl García firmaron el escaso bagaje ofensivo babazorro. Un punto de esos que al final suelen ser determinantes.

Bordalás: «No tengo por qué aguantar insultos otra semana más»

El técnico albiazul, José Bordalás, aprovechó su comparecencia para denunciar que «no tengo por qué estar aguantando insultos en el campo ni en la prensa. En la megafonía del Mirandés se ha hablado de luchar contra la violencia, pero en cambio ha permitido que un señor hable de nosotros como equipo sucio, cuando somos de los que menos faltas hacemos», haciendo referencia al parecer a algún artículo periodístico local.

El preparador alicantino, que fue elevando el tono conforme avanzaba la rueda de prensa, se refirió a ello a raíz de algunas preguntas que censuraban el juego del Alavés. «No quiero ninguna crítica al equipo, estamos muy por encima de las expectativas, nuestra trayectoria es inmaculada gracias al esfuerzo de los futbolistas y el apoyo de la afición. No somos el Barcelona, tenemos nuestras virtudes y defectos». N.M.