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Austria y los Balcanes acuerdan frenar juntos la ola migratoria

Austria y nueve países de los Balcanes persisten en su ofensiva para frenar la ola migratoria, una «cuestión de supervivencia» para la UE, y ayer acordaron, al margen de Bruselas y Grecia, intensificar su cooperación para forzar una respuesta común de los Veintiocho.

Los ministros de Interior y de Exteriores de Austria, Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Bulgaria, Montenegro, Macedonia, Albania y Kosovo celebraron ayer en Viena una controvertida cumbre, con la destacable ausencia de Grecia, puerta de entrada a la Unión Europea (UE) de los refugiados que parten de Turquía y cuya presencia no consideraron «relevante» los presentes, y de representantes del bloque comunitario. En ella acordaron reforzar su cooperación para frenar la ola migratoria con nuevas medidas estatales y regionales, con el objetivo de forzar una respuesta común de los Veintiocho, lo que augura un encuentro difícil de los ministros de Interior hoy en Bruselas.

La titular de Interior austríaca, Johanna Mikl-Leitner, destacó que, pese a las críticas recibidas por algunos socios comunitarios, los diez estados reunidos en Viena se han visto «obligados a tomar medidas nacionales» para forzar una reacción conjunta de los Veintiocho. «No podemos seguir como el año pasado. No lo vamos a aceptar», agregó en referencia a los cientos de miles de refugiados que pasaron desde el verano pasado por la región.

«Queremos conseguir una reacción en cadena de la racionalidad», aseveró Mikl-Leitner, cuyo Gobierno ha decidido limitar la acogida de refugiados a 37.500 personas este año. Además, solo 80 personas podrán pedir asilo en la frontera entre Austria y Eslovenia, mientras que un máximo de 3.200 podrán seguir hacia Alemania.

Esos límites han obligado, en un efecto dominó, al resto de los países de la ruta de los Balcanes a restringir el paso de refugiados por temor a que queden varados en su territorio.

Por su parte, el ministro austríaco de Exteriores, Sebastian Kurz, dijo que el objetivo sigue siendo una solución europea, «pero necesitamos medidas nacionales y regionales porque si no nos veremos desbordados».

Austria y el resto de países de la ruta balcánica acordaron la semana pasada un estricto sistema de control para que no pueda entrar en Macedonia ningún refugiado que no acredite provenir de una zona en guerra. Además, desde el domingo Macedonia niega la entrada a los afganos, que pretenden continuar su viaje hacia el norte de Europa, lo que ha generado tapones y protestas en la frontera entre Grecia y Macedonia.

Los participantes en la reunión de Viena defendieron la necesidad de adoptar medidas comunes ante la cercanía de la primavera y el previsible incremento de las llegadas y destacaron la necesidad de una «gestión eficaz de la migración». Para ello defienden «más coordinación y cooperación», que acordaron intensificar.

Resaltaron que «el derecho al asilo no contempla el derecho a elegir el país» e insistieron en que «se deben evitar cargas excesivas a algunos socios».

Desde Atenas, pero también desde la Comisión Europea y Berlín, llegaron duras críticas al encuentro, al considerar que socava la búsqueda de una solución conjunta a la crisis.

Bélgica aplica controles y la devolución inmediata al Estado francés

Bélgica comenzó ayer a aplicar devoluciones inmediatas al Estado francés de inmigrantes «sin papeles» que no deseen pedir asilo en el país, tras introducir controles fronterizos en el noroeste ante la posibilidad de que se desmantele el campamento conocido como la «jungla» de Calais y el temor a que quienes tratan de alcanzar Gran Bretaña quieran establecer un campo de refugiados similar en territorio belga. Peter Dewaele, representante de la Policía Federal belga, explicó que en las primeras 24 horas de controles fronterizos se evitó la entrada de 80 personas –el 80% afganos– y se detuvo a otras 25 –procedentes de Afganistán, Siria e Irán–. «Nos han pedido que les hagamos salir de Bélgica de inmediato, con la orden de ser llevados a la frontera directamente y no pasados 5 días como hasta ahora», dijo. GARA