GARA
BARCELONA

Teléfonos por piezas y un sistema de refrigeración, más avances en el MWC

Aunque el Mobile World Congress abarque otros campos de las nuevas tecnologías, el producto estrella es, sin duda, el teléfono móvil. Por ello, las empresas reservan para esta feria sus grandes lanzamientos, en los que incorporan nuevos avances, algunos muy ingeniosos.

Cuando todo parece estar inventado y mientras los fabricantes se esmeran en mejorar los sistemas operativos de los teléfonos móviles para ofrecer nuevas prestaciones «en el interior», no hay vemos grandes cambios en su exterior. Sin embargo, poco a poco se dan adelantos para que sean más funcionales también externamente.

Por ejemplo, LG ha presentado en el Mobile World Congress su nuevo smartphone 5G con batería extraíble desde una ranura. Hasta ahora era necesario abrir el dispositivo para poder sacarla, pero la firma coreana ha pensado en la opción de retirarla y sustituirla por una nueva sin tener que «destripar» el terminal.

Además, esa misma ranura sirve para convertir el teléfono en otros aparatos simplemente añadiendo nuevos módulos. Es decir, LG ha lanzado un teléfono móvil que puede «construirse» por piezas. Así, con la Cam Plus se le añade una pequeña joroba al aparato incorporando botones de una cámara fotográfica habitual como el del disparador, el zoom o el enfoque. Para quienes quieran escuchar música con la mejor calidad, el módulo Hi-Fi Plus reproduce el audio en alta definición. Este puede utilizarse también con un PC y con otro teléfono.

Por otro lado, este aparato incorpora una pantalla secundaria «siempre activa» en la que se muestra la fecha y hora de forma continuada, aun cuando el móvil está en reposo, y pueden verse las notificaciones sin encender la pantalla principal. Esto se resume en un ahorro de batería, ya que la pantalla pequeña solo consume un 0,8%. Se calcula que un usuario medio enciende su teléfono alrededor de 150 veces al día.

También podríamos llamar piezas a los accesorios que pueden ser utilizados con el LG 5G. Esta compañía se ha propuesto explorar el campo de la realidad virtual, una de las apuestas fuertes de la feria de este año en la capital catalana. Con las gafas 360 VR, que se conectan al teléfono mediante un cable, pueden verse imágenes y vídeos en 360 grados capturado con la 360 Cam. Las imagenes obtenidas con esa cámara pueden subirse a Internet.

Otro ejemplo es el Rolling Bot, un dispositivo esférico que rueda como un balón mientras toma imágenes con su cámara. Sirve como sistema de vigilancia del hogar o mascotas para ofrecer vídeos en streaming.

La ya mencionada pequeña pantalla «siempre activa» también la incorpora el nuevo Galaxy S7, que fue presentado el lunes en Barcelona. Incluye un circuito interno de agua que ayuda a refrigerar el móvil y su procesador ante posibles sobrecalentamientos. Se trata de una mejora que, si consiguen que funcione como debe, podría ser de ayuda en los momentos en los que el usuario somete al móvil a un alto rendimiento.

La competencia china

A pesar de que las grandes marcas tradicionales traten de ofrecer lo mejor a los usuarios, tienen una dura competencia en China, cuyos fabricantes ofrecen dispositivos con una buena relación calidad-precio. Por ejemplo, ZTE presentó el Blade V7 y el Blade V7 Lite, sus nuevos teléfonos de gama media que guardan gran parecido con los iPhone de Apple y que en el Estado español costarán 200 euros.

Xiaomi es otra marca que ha aprovechado la feria para presentar su novedad en el mercado internacional. En este caso se trata del Mi5, un teléfono de alta gama pero un relativo bajo precio. Saldrá a la venta en China la próxima semana y, de entrada, será el primer móvil que cuenta con el procesador más potente del momento, el Snapdragon 820, por 329 euros.

Por contra Huawei, una de las marcas chinas más conocidas y uno de los fabricantes de móviles más exitosos del mundo, ha decidido no presentar su nuevo teléfono en el MWC. No obstante, su presidente, Guo Ping, sí ha estado en Barcelona, donde aseguró que tienen intención de regresar al mercado estadounidense. El Gobierno de EEUU vetó a la marca en 2012 bajo la acusación de plantear problemas a la seguridad nacional por su presunta dependencia del Gobierno chino. Ping dijo tener esperanzas en resolver pronto los problemas con la autoridades de Washington.