Natxo MATXIN
ALAVÉS

Los dos trasatlánticos de la categoría contraponen sus sobresalientes dinámicas

La solidez de Butarque pone a prueba la buena trayectoria foránea babazorra.

LEGANÉS - ALAVÉS

Butarque vivirá la lucha por el liderato entre los equipos más en forma de la categoría de plata y la pugna entre dos brillantes dinámicas –casera en el caso de los madrileños y foránea por el lado babazorro–, a la espera de ver cuál de ambas se impone. El Alavés debe, como mínimo, empatar para conservar su privilegiada posición.

Y deberá hacerlo con las importantes bajas en sus filas de dos de los futbolistas que más minutos han jugado, Laguardia y Gaizka Toquero, además de la de Carpio. La escuadra albiazul confía en que ambas ausencias no se noten ni en defensa ni en ataque en uno de los compromisos más peliagudos de la presente campaña, aunque el conjunto vasco ha sabido salir airoso de anteriores envites con parecido calado.

El Alavés no guarda un buen recuerdo de su más reciente visita al estadio madrileño, donde cayó este mismo ejercicio en competición copera a partido único (3-1), pero se trata de un escenario tradicionalmente proclive, dado que esa ha sido su única derrota, ya que en las cinco anteriores visitas, los babazorros cosecharon un triunfo y cuatro empates.

Frente a la imbatibilidad local de Butarque –El Leganés no pierde desde hace casi un año–, el Glorioso contrapone su magnífica racha visitante, que habla de que no ha hincado la rodilla en sus desplazamientos desde noviembre pasado, una trayectoria que quiere prolongar.