Patético
Me tragué el debate de “El objetivo” del pasado domingo de cabo a rabo. Me pareció uno de los momentos más patéticos de la política actual. Nunca había visto a nadie con tantas deficiencias argumentales como al representante del candidato Sánchez, Óscar López. Su único objetivo es intentar endosar a Podemos, ese partido volátil con un líder que nunca se corta la coleta ni el ego, todos los males de su confusión. Decir que si no votan en positivo a esa coalición de contradicciones, a ese concurso de corbatas entre Sánchez y Rivera, es votar a favor de Rajoy es tan ridículo que uno puede llegar a una conclusión, están dopados.
Pero es que el representante de Ciudadanos era todavía más patético, un discurso plano, una repetición de frases dichas por el líder carismático, siempre contradiciendo a su otro socio. Un espectáculo que no augura nada bueno. Ni malo. Simplemente que están buscando los focos, como si fuera focas, no como políticos. Su ridículo era tan grande que Maroto del PP, no decía nada, miraba asombrado. Le estaban haciendo ellos el discurso. Era evidente que no se aclaran, que no saben de qué va esa cosa de la investidura y los programas. Están en el pensamiento mágico.
La representante de IU fue la más incisiva y la maternal Carolina Bercansa de Podemos se quedaba muda cuando le restregaban la cagada de su partido repartiendo vicepresidencias, ministerios y subsecretarías, que les ha dejado tocados, han desaparecido del rádar de las soluciones para ser el reducto de la retórica. Siempre es sangrante la sección “Maldita hemeroteca”, pero en esta ocasión fue delirante, demoledora. ¿Cómo se puede mentir tanto? ¿Cómo se pueden justificar las renuncias o traiciones? ¡Qué desastre! Si van a elecciones habrá récord de abstención. ¿Es lo que buscan?

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