Koldo LANDALUZE
CRÍTICA «Remember»

Dos lobos cara a cara ante el olvido

Reconozco que la última película de Atom Egoyan me desconcierta porque desconozco si el propósito del autor de “Exotica” era esbozar en el espectador una sonrisa a resultas de algunas escenas que podrían indicar todo lo contrario. Si su intención era desarbolar por completo al espectador, su acierto ha sido pleno porque “Remember” podría funcionar muy bien dento de unas coordenadas de comedia negra tan maquiavélica como arriesgada. Lamentablemente, todo parece indicar lo contrario. Egoyan se toma muy en serio la ruta errante que protagoniza el judío vengador encarnado por un antológico Christopher Plummer el cual compone un personaje merecedor de un mejor tratamiento dramático. Es una lástima que el lobo cazador aquejado de alzhéimer que interpreta el veterano actor goce de un perfilado tan brumoso ya que se intuye dentro de la maraña un buen puñado de elementos sumamente atractivos. Como punto de partida, la trama resulta suculenta ya que podría ser tomada como una variante de “Memento” en clave geriátrica: un anciano aquejado de alzhéimer lleva a cabo una ruta incierta cuyo destino es vengar la muerte de su familia a manos de un criminal nazi que reside en Estados Unidos bajo otra identidad. Lo interesante de este punto de partida radica en la guía que requiere el protagonista y que se resume en una carta que le redactó un compañero de residencia y en la que se detallan los pasos que debe acometer cuando, cada vez que despierta, se encuentra con la fatalidad del olvido. Disparatada a ratos, ingeniosas otra, la película se disfraza de thriller para adentrarse por un sendero peligroso que cuenta entre sus momentos más notables la escena que transcurre en la casa de un neonazi. Es en esta secuencia cuando Egoyan parece recuperar parte de su propio olvido creativo al componer una escena en la que impera la tensión y el desagrado.