M.I.
FRENTE AL MAR

Angelina Jolie quiere hacer cine de autor europeo

El tercer largometraje de Angelina Jolie es seguramente el peor de los tres, debido a que su ambición como cineasta crece sin haber superado todavía las limitaciones de una actividad que para ella más que un oficio es un capricho. También lo empeora porque se empeña en ponerse delante de la cámara, y sus facciones no se corresponden con las de una mujer de los años 70. Viaja en el tiempo hasta la Costa Azul, aunque la película se rodó en Malta, en un intento de hacer cine de autor europeo, con una historia de incomunicación matrimonial a lo Antonioni. Y solo encaja Jane Birkin cantando a Serge Gainsbourg.