Jon ORMAZABAL
MUNDIAL DE MOTOCICLISMO

Rossi rebaja la temperatura de su «vendetta» en un año de cambios

A pesar del cambio de neumáticos a Michelin y el software común para la electrónica, Jorge Lorenzo vuelve a ser el piloto a batir.

Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío y Valentino Rossi aprovechó la esperada rueda de prensa previa al Gran Premio de Qatar, primera de las 18 pruebas del Mundial 2016, para bajar las altas temperaturas que adquirió su relación con Márquez y Lorenzo tras el desenlace del pasado año. «La rivalidad es siempre algo extra para los deportes de motor. Nada especial va a suceder este año, todo el mundo dará lo máximo para estar delante sin añadir nada más externo», declaró el de Urbino que, a sus 37 años, parece más motivado que nunca en busca de su décimo Mundial.

A pesar de este intento de rebajar la tensión, a nadie escapa que toda esta polémica le añade esa pimienta que se ha echado en falta en años pretéritos, en los que, como con Márquez en 2014, la superioridad del ganador hizo que la competición perdiera interés.

Cambios importantes

Además de por esas heridas sin cicatrizar, el Mundial 2016 viene marcado por importantes cambios en el reglamento que parecen igualar las fuerzas entre las escuderías, lo que, a priori, potencia las habilidades propias de los pilotos.

Bridgestone ha sido el suministrador único de neumáticos desde que el Mundial se convirtió en monomarca en 2009 y esta pretemporada los pilotos han debido adaptarse a las gomas de Michelín, que regresa con sus particularidades, a las que han debido adaptarse las motos.

No ha sido, sin embargo, el único gran cambio en cuanto a equipamientos, ya que llega acompañado por un nuevo software común para toda la categoría. En aras de la «democratización», la centralita Magneti Marelli –con una electrónica mucho más simple que las de los grandes equipos y más compleja que las de los Open– también dejará su impronta, sobre todo en las primeras carreras, en las que haya que ajustar los parámatros de las máquinas.

Con todo, los resultados de invierno parecen haber confirmado a Jorge Lorenzo como el piloto a batir. El piloto balear parece haberse acoplado perfectamente a todos los cambios introducidos y parece partir con un cuerpo de ventaja sobre todos los demás aspirantes.

Si Jorge Lorenzo es el referente, su compañero de equipo, Valentino Rossi, parece ser su mayor rival, mientras que los pilotos de Repsol Honda –parecen partir con algo de desventaja– Marc Márquez y Dani Pedrosa, debieran de ser quienes más cerca puedan estar de darle la justa réplica, si bien en esa relación se ha «colado», por derecho propio, Maverick Viñales y su Suzuki GSX-RR, que han estado a la altura de las circunstancias casi en todo momento durante las pruebas de invierno.

Ducati ha aumentado su presencia en el Mundial y podrían ser los tapados del gran circo de las dos ruedas, especialmente un Andrea Iannonne que ha sido su «oficial» más rápido.