Raimundo Fitero
DE REOJO

La verdad

No hay manera de abandonar la suspicacia como herramienta de defensa ante las bombas fétidas informativas. Cuando empiezo a escribir estas líneas, la Policía belga ha identificado a los supuestos ejecutantes del atentado del aeropuerto de Bruselas, dos hermanos a los que consideran suicidas, y al tercero, al que acaban de detener. Un mensaje que acaba con las acusaciones generales de ineficacia a los cuerpos y fuerzas de seguridad de Bélgica, y de paso, se avanza un poco más deteniendo al que se considera, hoy, el inspirador, el artificiero y lo vinculan con las acciones de París. Nos han tranquilizado para que nos vayamos de vacaciones. ¿Será verdad?  

Hay verdades que nos insultan: la ineficacia de TVE en momentos tan relevantes de la vida internacional ha sido, una vez más, vergonzosa. Hace unos meses decidieron acabar con la corresponsalía de la televisión pública española en Cuba. Y han tenido que improvisar. En Bruselas, con corresponsalía perpetua, cuando se detiene al considerado ayer el terrorista más buscado es detenido de una manera increíble, o la menos para alguien que se pasa la vida viendo las series y películas sobre el asunto, el vídeo es de ficción mala, estaba de vacaciones, al igual que antes de ayer. Irresponsables. Si no está Rajoy o el cuñado de Urdangarin no está TVE.

Lo que es una verdad incuestionable, es que algunos canales, algunos productos televisivos que proporcionan buenos réditos de audiencia y de ingresos publicitarios crean o alimentan seres idiotizados, adictos a la imbecilidad, que buscan la alienación. Telecinco tuvo a bien suprimir su programación habitual y hacer un programa especial sobre lo de Bruselas y aparecieron protestas variadas porque había suprimido eso de “Hombres y Mujeres y Viceversa”. Corto.