A.P.
MADRID

Sánchez aplaza la batalla por el control del PSOE y se aferra al pacto con C´s

El Congreso del PSOE no se celebrará los días 21 y 22 de mayo en previsión de que no haya acuerdo para formar gobierno y los partidos se encuentren inmersos en la precampaña. La decisión retrasa la posible pugna entre Pedro Sánchez y la presidenta andaluza Susana Díaz.

La batalla interna del PSOE se aplaza «sine die». Su Comisión Ejecutiva Federal confirmó ayer que se aplaza el proceso interno de elección de secretario general ya que coincidiría con los últimos plazos para la formación de gobierno en el Estado español. Esto no implica que las tensiones hayan desaparecido en Ferraz. Está claro que Pedro Sánchez, actual secretario general, aspira a ser reelegido. También se ha extendido el rumor de que Susana Díaz, la presidenta andaluza, podría querer hacerse con el mando de todo el partido. Por ahora lo único claro es que el congreso no tendrá lugar a finales de mayo, tal y como estaba previsto, sino que queda pendiente del diálogo para constituir nuevo Ejecutivo.

Parece que el beneficiado de este cambio en el calendario es Sánchez, que ya intentó atrasar el congreso a junio. Él sigue confiando en formar gobierno. En caso de no lograrlo, es muy probable que fuese el encargado de liderar la lista del PSOE en las nuevas elecciones del 26 de junio. Sería después cuando se abrirían las hostilidades. Díaz espera un nuevo fracaso del todavía líder de Ferraz para presentarse como única alternativa. Tras los comicios del 20 de diciembre, Sánchez consideró que los 90 escaños eran un resultado «histórico» y Díaz tuvo que intervenir para recordar que se trataba de las peores cifras del PSOE en su historia. Sánchez consideró ayer que, al aplazar el Congreso, en realidad está «haciendo un favor» a quien quiera presentarse, porque está separando los tiempos del partido de la agenda política estatal.

Mientras el PSOE no arregla sus eternas complicaciones internas, Sánchez sigue jugando a dos bandas con Podemos y Ciudadanos. Hoy está previsto que se reúna con Pablo Iglesias, líder de la formación morada. Ayer mantuvo un encuentro con Albert Rivera, cabeza del partido naranja. Por el momento, lo único que está firmado es el acuerdo entre PSOE y Ciudadanos, que únicamente ha servido para lograr 131 escaños de 350. Los de Sánchez tienden la mano a Podemos para que permita un gobierno con su abstención, mientras que Ciudadanos busca al PP para dejar fuera a los de Iglesias. Es decir, nada se ha movido y los partidos ganan tiempo pero no muestran ningún avance.