Por los barrancos del monte Belabia

Para hacer la aproximación en coche a Markinez hay que pasar por el condado de Trebiñu. El pueblo de Markinez y su recorrido, en cambio, pertenecen ya a la montaña alavesa. De todos modos, basta echar un breve vistazo a sus pueblos y toponimia para darse cuenta de que las divisiones administrativas no pueden ocultar una cultura y tradición profundamente alavesas.
La excursión de hoy está dentro de los límites de la montaña alavesa por los pelos, algo de agradecer. Y es que dar una vuelta por la montaña alavesa es siempre sinónimo de calidad, esto es, zonas totalmente naturales con bonitos montes que admirar. Por otra parte, la ascensión y descenso a esta montaña la haremos por su parte más bonita, esto es, a través de sendos barrancos. Gracias a esto último, este recorrido nos brinda la oportunidad de admirar un tipo de paisaje diferente. Me refiero, ni más ni menos, a los cañones, formados por la erosión del agua a la montaña durante miles y miles de años.
En el aspecto cultural, recomiendo una visita al mismo Markinez, pueblo elegante donde los haya. De entre todo su patrimonio cultural, destacaría las cuevas artificiales, utilizadas antaño como fortalezas y, también, como viviendas.
Justo a la derecha de la Iglesia de Markinez, sale una pista de hierba que asciende suavemente y se adentra en el Barranco de Sarrondoa. Ascenderemos por el corazón de dicho barranco, al principio por pista, luego por larra y, para terminar, por sendero. Llegará un momento en el que el barranco está casi a punto de terminar y el impresionante surco formado por la erosión del cauce del río prácticamente desaparece. Entonces nos saldremos hacia el oeste. Abandonaremos así el barranco por un difuso sendero y, en breve, nos toparemos con una pista de gravilla. Torceremos ahora a la izquierda y seguiremos ascendiendo por ella.
En unos diez minutos nuestra pista empezará a llanear. Acto seguido, veremos a la izquierda otra pista de tierra que continúa ascendiendo, la cogeremos. Esta nos lleva hasta casi el filo de la montaña y, también, a un nuevo cruce de pistas. Volveremos a girar a la izquierda, bordeando de esta guisa una pieza que nos saldrá al paso. Al poco nos pasaremos a la loma sur del filo de la montaña y la pista se convertirá en sendero. Dicho sendero está marcado con unas estacas de madera señalizadas mediante un círculo amarillo. Seguiremos andando por dicha loma sur y, al fondo, veremos ya un bonete que sobresale del relieve. Este bonete destaca de la larra por dos razones, primero, por su altitud prominente y segundo, porque curiosamente está arbolado, en contraste con la pelada larra. Se trata, ni más ni menos, que de la cumbre de Belabia (970 m), a por ella con paso firme, curiosa cima donde las haya. Una vez en ella, podremos pararnos un rato a descansar y deleitarnos con las maravillosas vistas de los interminables bosques que se extienden hacia el sur.
Desde la cumbre, retrocedemos sobre nuestros pasos hasta el primer cruce de senderos. Acto seguido, torceremos a la izquierda. De esta forma, rodearemos el filo de la montaña y nos adentraremos poco a poco en la cuenca hidrográfica del Río Sasualde. Pasaremos por al lado de una fuente y seguiremos bajando. En el primer collado con el que nos topemos, torceremos a la derecha para bajar por larra hasta el fondo del barranco. Aunque para bajar al fondo no hay sendero, es muy evidente. Una vez allí, cruzaremos el arroyo y seguiremos descendiendo pegados a la vertiente hidrográfica derecha del barranco. En un principio lo haremos por un sendero que, poco a poco, se convierte en pista. Cuando se acaba el barranco y una pista asfaltada cruza la pista de tierra por la que vamos, torceremos a la izquierda, bajando así a una solitaria casa. Desde dicha casa torceremos esta vez a la derecha y, en breve, saldremos a de nuevo Markinez. On egin!

«El algoritmo se ha erigido en una arma de guerra»

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo

«El imperio norteamericano quiere llevarse el petróleo sin pagar»

Una iniciativa europea contra el pacto UE-Israel busca un millón de firmas
