Joseba SALBADOR
ANDOAIN

Itasa de Andoain invierte tres millones en una planta en Asia

La empresa fabricante de papeles siliconados, que cuenta con 140 empleados y prevé facturar este año 72 millones de euros, ha adquirido una planta de producción en Malasia para atender el aumento de la demanda en el mercado asiático. También prevé realizar inversiones en México.

Pocas son las empresas del sector del papel que en los últimos años han incrementado plantilla y facturación y que, además, se lanzan a invertir en el extranjero como Itasa, radicada en Andoain y perteneciente a las familias Pagola y Arocena. De los 40 empleados con los que esta compañía dedicada a la fabricación de papeles siliconados echó a andar en 1974, ha pasado a 140 –este mismo año ha contratado a diez trabajadores–, mientras la facturación pasará de los 66 millones de euros de 2015 a los 72 millones al cierre de este ejercicio, lo que supone un incremento de casi dos dígitos.

Son algunos de los datos presentados ayer por el nuevo director general de Itasa, Olivier Lavaud, y el director comercial, Joseba Zugasti, que atribuyeron este crecimiento a las inversiones llevadas a cabo en la última década, tanto en la adquisición de maquinaria como en la ampliación de sus almacenes y oficinas, y que alcanzan los 30 millones.

Parte de estas inversiones, tres millones de euros, están destinadas a la adquisición de la empresa Akronn de Malasia, que cuenta con 19 empleados y con la que pretende atender el aumento de la demanda tanto de papel como de film siliconado que está experimentando el continente asiático. Para los próximos años, Itasa tiene previsto también invertir 10 millones en su planta de transformación radicada en México.

Junto al crecimiento en el extranjero, Olivier Lavaud se mostró convencido de que «vamos a seguir creciendo en Andoain», para lo cual continuarán con su política de especialización en productos de mayor valor añadido. Y es que, además de fabricar el papel siliconado de uso habitual –el que retiramos para pegar un sobre o una etiqueta, para utilizar una tirita, una compresa o cinta autoadhesiva–, Itasa lo elabora para la industria de la automoción, el sector sanitario o el aeronáutico, a través del recubrimiento de las piezas de fibra de carbono que llevan los aviones.

El sector de la electrónica constituye otro de sus principales clientes. Tal y como explicó el director general, para fabricar un teléfono móvil iPhone, por ejemplo, se utilizan piezas con adhesivo que requieren nada menos que 7 metros cuadrados de papel siliconado.

Actualmente, Itasa produce 2,5 millones de metros cuadrados al día, para lo que utiliza 35 millones de toneladas de papel al año, un 95% procedente del exterior y el restante 5% de fabricantes locales como la papelera Aralar de Amezketa. Del total de su producción, el 85% se destina a la exportación, principalmente a Europa y EEUU, pero también a Sudamérica, Oriente Medio y Asia, mercado que está experimentando un mayor crecimiento.