Alberto PRADILLA
MADRID
NUEVO GOBIERNO ESPAñOL

Rajoy cierra la etapa de Fernández Díaz y mantiene a Catalá en Justicia

Tras casi un año de Gobierno en funciones, Mariano Rajoy presentó ayer a su nuevo Gabinete. Cierra la etapa de Jorge Fernández Díaz al frente de Interior y le sustituye por Juan Ignacio Zoido, exjuez y antiguo alcalde de Sevilla. En Justicia sigue Rafael Catalá. Dolores Cospedal en Defensa es una de las grandes novedades en un Ejecutivo continuista.

Si había un ministro que estaba en todas las quinielas para abandonar el Gabinete de Mariano Rajoy ese era Jorge Fernández Díaz, el titular de Interior. Llegó hace cinco años, junto a Alberto Ruiz Gallardón al frente de Justicia. Ambos podrían haber sido recordados, al igual que el inquilino de la Moncloa, como los responsables políticos que gestionaron el fin del ciclo armado en el Euskal Herria. Ninguno de los dos pasará a la Historia por su valentía en la resolución del conflicto. Fernández Díaz fue sustituido ayer por José Ignacio Zoido, exjuez e integrante del primer Gobierno de José María Aznar entre 1996 y 2000. En Justicia, por el contrario, se mantiene Rafael Catalá, que es quien sustituyó a Gallardón cuando este dimitió en 2014 al no lograr sacar adelante su reforma de la ley del aborto.

A pesar de que su debilidad parlamentaria obligaba supuestamente a Rajoy a dar a su Ejecutivo un perfil «dialogante», lo cierto es que el presidente español se mantiene en su línea: un Gobierno continuista en el que las carteras económicas siguen en las mismas manos que han protagonizado cinco años de recortes. Mantiene a siete ministros –Soraya Sáenz de Santamaría, Rafael Catalá, Cristóbal Montoro, Luis de Guindos, Iñigo Méndez de Vigo, Fátima Báñez e Isabel García Tejerina–, deja fuera a tres –Jorge Fernández Díaz, José Manuel García Margallo y Pedro Morenés– y otros seis entran –Juan Ignacio Zoido, Iñigo de la Serna, María Dolores de Cospedal, Alfonso Dastis, Dolors Montserrat y Álvaro Nadal–.

La gestión de asuntos pendientes en Euskal Herria como los presos, el reconocimiento de todas las víctimas o el desarme queda en manos de Zoido y Catalá. El segundo ya tiene bagaje y ha mantenido un perfil bajo. Durante su mandato se han alcanzado diversos acuerdos en macrojuicios políticos que permitieron que cerca de medio centenar de ciudadanos vascos no ingresasen en prisión.

El primero tiene todo por demostrar. Tiene un perfil más judicial que policial, ya que ejerció como magistrado antes de que, en 1996, fuese nombrado Director General de Relaciones con la Administración de Justicia durante el mandato de Margarita Mariscal de Gante en el primer Ejecutivo de José María Aznar. Posteriormente llegó a ser elegido alcalde de Sevilla, cargo que ostentó entre 2011 y 2015. Es ahí donde aparecen sus principales declaraciones públicas en relación a Euskal Herria. En ellas, no se aparta de la doctrina oficial del PP sobre la resolución del conflicto. Es decir, no hacer nada proactivo y exigir la «disolución de ETA», la «entrega de las armas» y la petición de «perdón». Él será quien gestione la situación de los presos, que dependen de Instituciones Penitenciarias, que se encuentra dentro de Interior.

Economía y Catalunya

La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, se mantiene como «segunda de a bordo», aunque pierde la portavocía, que pasará a manos de Iñigo Méndez de Vigo, titular de Cultura. Sin embargo, asume otra tarea, ser responsable «para las Administraciones Territoriales». Esto implica que Rajoy deja en sus manos la gestión del proceso soberanista catalán. En realidad, la respuesta del Ejecutivo del PP se ha limitado ámbito judicial, persiguiendo las consultas y las decisiones del Parlament y aprobando, por ejemplo, la ley que permite al TC inhabilitar a cargos públicos que no acepten sus vetos. En su discurso de investidura, Rajoy aseguró que una de sus prioridades sería abordar un nuevo modelo de financiación autonómica. Si esta es su receta para llegar a un acuerdo con el soberanismo catalán es evidente que Madrid y Barcelona se encuentran a años luz. Quizás lo único positivo de cara al Principat sea el cese de Fernández Díaz. El ex ministro del Interior fue recientemente reprobado por el Congreso español después de la publicación de unas escuchas en las que conspiraba con el entonces director de la Oficina Antifraude catalana, Daniel de Alfonso, contra los partidos independentistas.

Donde Rajoy no se ha movido es en el ámbito económico. Luis de Guindos (Economía, con el añadido de Industria) y Cristóbal Montoro (Hacienda) seguirán al frente de las cuentas. A ellos se les suma Álvaro Nadal, que se hace cargo de la cartera de Energía, Turismo y Agenda Digital. Antiguo responsable de la Oficina Económica de Moncloa, se le considera uno de los cerebros financieros del Gabinete. Sobre la mesa de la terna económica está la aprobación de los presupuestos para 2017. Especialmente teniendo en cuenta que Bruselas aprieta. Nada más conocerse que Rajoy sería investido presidente, la Comisión Europea remitió una carta al jefe de Gobierno recordándole que tiene pendiente un recorte de 5.500 millones de euros. Eso, si se cumplen las previsiones de ingresos. En caso contrario los hachazos tendrían que crecer, según el mandato comunitario.

Los nuevos ministros jurarán su cargo hoy por la mañana. Posteriormente tendrá lugar el primer consejo del segundo mandato de Rajoy. Tras casi un año de Ejecutivo en funciones, el inquilino de la Moncloa presenta equipo continuista que tendrá que lidiar con la falta de mayoría absoluta. Él insiste en mirar hacia el PSOE.

 

Consenso en ver un Gobierno continuista, pero lecturas diversas

Todas las formaciones que ayer valoraron el nuevo Gobierno presentado por Mariano Rajoy coinciden en calificar de «continuista» al Ejecutivo. Otra cosa son las lecturas que se hacen.

Mario Jiménez, portavoz de la Gestora, fue quien dio la cara en nombre del PSOE. Se presentó en Ferraz, que es su territorio tras descabalgar a Pedro Sánchez, y consideró que es difícil llegar a acuerdos teniendo en cuenta que repiten muchos de los nombres que ya ejercieron durante años previos. «Esto hace presagiar que la vía de diálogo y entendimiento va a ser muy difícil. Esta realidad anticipa serias dificultades en una legislatura que tendrá que ser de diálogo, y si no es capaz de generar este diálogo, el Parlamento tendrá que tomar sus decisiones y el Gobierno se verá en una situación muy complicada», afirmó.

En el otro lado está Ciudadanos. Juan Carlos Girauta, su portavoz parlamentario, asumió que se trata de un Ejecutivo de «continuidad» y trató de sacar pecho asegurando que su formación estará para «marcar» la acción de gobierno y el cumplimiento de los 150 puntos pactados entre el partido naranja y el PP. Que aparezcan nombres como los de Fátima Báñez, Dolors Montserrat o Álvaro Nadal, que participaron en las negociaciones, lo valoró positivamente.

Desde Unidos Podemos, Rafa Mayoral consideró que no hay «nada nuevo» en el Gobierno y vaticinó más recortes. «Aquellos que comparten que Rajoy era la mejor opción como presidente del Gobierno a lo mejor están contentos, nosotros no», aseguró.

Desde Euskal Herria, el PNV realizará hoy sus primeras valoraciones con una comparecencia de Aitor Esteban en Sabin Etxea. Fuentes de EH Bildu censuraban el continuismo, recordando la necesidad de dar un «giro de 180 grados» para la resolución. Un ámbito en el que, según señalan, la coalición está dispuesta a dialogar.A.P.

 

Los perfiles del nuevo Gobierno español

S. S. SANTAMARía (VICEPRESIDENTA)

Uno de los pesos pesados del Ejecutivo. Repite como vicepresidenta y suma Administraciones Públicas, lo que le sitúa como la interlocutora (o no) con Catalunya. Sigue controlando el CNI.

L. de guindos (ECONOMÍA)

Continúa en Economía y Competitividad, al que se añade Industria, ministerio que ahora desaparece y que estuvo en manos de José Manuel Soria, quien dimitió por las mentiras sobre sus negocios por los «papeles de Panamá».

Fátima BÁÑEZ (EMPLEO)

Acometió la reforma laboral y desligó las pensiones del IPC durante su anterior mandato al frente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

J.I. zoido (Interior)

Magistrado en excedencia desde hace veinte años, salta desde el Ayuntamiento de Sevilla, donde fue alcalde, al Gobierno español.

Rafael CATALÁ (JUSTICIA)

Sustituyó hace dos años a Ruiz Gallardón al frente de Justicia y se convirtió en uno de los hombres de confianza de Rajoy. Liquidó parte del legado de su antecesor.

M.D. de COSPEDAL (DEFENSA)

La «número dos» del PP da el salto al Gobierno, donde las quinielas la situaban desde las elecciones de diciembre. Ha dado la cara por el PP y Rajoy en los casos de corrupción, como Gürtel y los «papeles de Bárcenas».

Iñigo de la Serna (FOMENTO)

Ligado a la política municipal, este ingeniero de Caminos asume la cartera de Ana Pastor, una de las personas de más confianza de Rajoy.

Alfonso dastis (Exteriores)

Diplomático de carrera y actual representante ante las instituciones europeas, toma la cartera del destituido García Margallo.

cristobal montoro (Hacienda)

Se mantiene al frente de Hacienda y Función Pública, pero pierde Administraciones Públicas por sus polémicas.

I. García Tejerina (AGRicultura)

Repite en el Ministerio al que llegó en sustitución de Miguel Arias Cañete, actual comisario de Energía.

I. Méndez de vigo

(Educación)

Se afianza en el Ejecutivo, a donde llegó para seis meses. Y además es el nuevo portavoz.

Álvaro nadal

(Energía)

Presentado como el «cerebro económico en la sombra» de Rajoy, pasa a primera línea al frente de una nueva cartera.

D. Montserrat (Sanidad)

Uno de los valores en alza del PP en Catalunya, su nombre no se barajaba en ninguna quiniela.