Obama trata de tranquilizar a sus aliados europeos sobre Trump
Barack Obama ha hecho de su última gira por Europa como presidente de Estados Unidos un ejercicio de explicar el triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales y tranquilizar a sus socios europeos sobre los compromisos militares y comerciales que el próximo presidente ha cuestionado. Ayer en Grecia y hoy en Alemania, Obama insistió en «corregir el ritmo de la globalización», a la vez que defendió el TTIP y la cooperación en la OTAN.

Barack Obama pidió ayer «corregir el ritmo» de la globalización para evitar el auge de las desigualdades. «Cuando vemos a élites mundiales, a ricas multinacionales, viviendo en apariencia con reglas de juego distintas, evitando los impuestos, manipulando los vacíos legales (...) todo eso alimenta un profundo sentimiento de injusticia», indicó el presidente de EEUU, Barack Obama, desde Atenas, durante su última gira internacional en el cargo. Tras la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales, la gira se ha convertido en un intento de explicar a sus aliados la victoria del republicano y tranquilizarlos sobre el cumplimiento de los compromisos internacionales.
Ayer, en un discurso lleno de referencias al «legado de Grecia a la humanidad», también incluyó referencias indirectas a su sucesor y señaló que la democracia es un ejercicio «lento, frustrante, confuso». La víspera había reconocido que estaba sorprendido por la victoria de Trump y opinó que este había logrado capitalizar «la desconfianza ante la mundialización, las élites y las instituciones».
Además, el presidente estadounidense advirtió contra el auge de «una especie de nacionalismo ordinario o de identidad étnica o de tribalismo que se construye alrededor de un ‘nosotros’ y un ‘ellos’».
Los estados europeos temen que Trump cuestione o disminuya el compromiso de EEUU con la OTAN. Durante la campaña, el magnate también se alegró por la decisión del Reino Unido de salir de la UE y criticó con dureza los tratados de libre comercio. A pesar de ello, Obama insistió en Grecia en que la unidad de Europa y la OTAN, que es «absolutamente vital» para los intereses estadounidenses, seguirían siendo la piedra angular de la política exterior del país. Así, subrayó que la OTAN «es tan fuerte y está tan preparada como siempre» y confía en que la llegada de Trump a la Casa Blanca no tenga consecuencias en las relaciones militares con sus aliados.
Tras su paso por Grecia, Obama viajó ayer a Alemania, donde se reunirá con la canciller, Angela Merkel, a la que califica de «mi socio internacional más cercano en los últimos ocho años». Durante su visita a Berlín, también tendrá encuentros con los líderes de Reino Unido, Francia, Italia y España, en una Europa que intenta saber qué rumbo tomará la presidencia de Trump y que a la vez, se enfrenta a una crisis de proyecto, con varios hitos electorales por venir, entre ellos las elecciones presidenciales francesas, en las que se augura un fuerte papel de la extrema derecha de Marine Le Pen. «Hoy, más que nunca, el mundo necesita una Europa democrática», afirmó el presidente de EEUU.
Obama y Merkel defendieron, en un artículo en el semanario “Wirtschaftwoche”, la importancia del acuerdo de libre comercio entre EEUU y la UE y la lucha conjunta contra el cambio climático. «No se volverá a un mundo anterior a la globalización», aseguraron,
En Grecia, por otro lado, Obama elogió la «extraordinaria compasión» de los griegos con los miles de refugiados que llegan al país y pidió que «no se abandone a Grecia a su suerte». También se refirió a los duros recortes sufridos por los griegos. «En mi mensaje al resto de Europa continuaré haciendo hincapié en un nuestra visión de que la austeridad por si sola no puede general prosperidad», afirmó. Pero no todos en Grecia confiaban en esas palabras. Más de 2.500 personas se manifestaron en Atenas contra la visita con pancartas de «persona non grata» y denunciando el imperialismo de EEUU y fueron repelidos con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras.
Negociaciones de Trump
Mientras, Donald Trump intenta borrar la imagen de improvisación al formar su equipo de transición y su futuro Gobierno. «Selección de mi gabinete y de otros puestos muy organizada. ¡Soy el único que conoce los finalistas!» escribió en Twitter después de otra jornada de negociaciones en Nueva york, que se desarrollan entre rumores, incluidos los referidos a «venganzas personales».
“The New York Times” afirmó que líderes extranjeros tenían dificultades para hablar con él y que las llamadas telefónicas eran improvisadas, sin ninguna preparación diplomática, a lo que Trump replicó que el artículo era falso y que había hablado ya con numerosos dirigentes extranjeros, citando a 29 países, entre ellos Rusia, Reino Unido, China, Arabia Saudí y Japón.
La preparación de su mandato choca con los medios de comunicación, a los que en campaña ya había criticado calificándolos como «basura», y en los que ahora ha provocado mayor malestar al romper, en su desplazamiento del jueves a Washington, la tradición de que un grupo de periodistas viaje con el presidente electo.
Grandes empresas piden mantener el Acuerdo de París
Más de 360 empresas pidieron ayer a Donald Trump que respete el Acuerdo de París contra el cambio climático, en un comunicado durante la conferencia del clima de la ONU (COP22) en Marrakech, que ayer estuvo marcada por el tema financiero y la transferencia de ayuda a los países más pobres. «Pedimos a nuestros líderes electos que apoyen claramente la participación continua de EEUU en el Acuerdo de París», señalaba el texto de los empresarios, entre los que se hallan gigantes como Nike, Starbucks, Gap, HP, Levi's o DuPont. Trump es el invitado de piedra de la cumbre de la COP22, ya que prometió durante su campaña que sacaría a EEUU del Acuerdo de París porque considera el cambio climático una «patraña». Trump no se ha manifestado sobre el tema de nuevo desde su victoria, pero a su alrededor llueven los ruegos o las exigencias. Las empresas que firmaron el manifiesto pidieron también a la mayoría republicana en el Congreso continuar con las políticas de baja emisión de gases de efecto invernadero.GARA
México activa un plan para proteger a sus ciudadanos en EEUU
El Gobierno de México anunció ayer varias acciones para proteger a los mexicanos que viven en Estados Unidos, a quienes exhortó a evitar «toda situación de conflicto» una semana después de que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales. A través de su embajada y su red de 50 consulados en EEUU, el Gobierno mexicano intentará «evitar que [sus connacionales] sean víctimas de abusos y fraudes», informó la cancillería en un comunicado bajo el título «Estamos contigo».
Una de esas acciones será llamar a las comunidades a «evitar toda situación de conflicto y a no incurrir en acciones que puedan derivar en sanciones administrativas o penales».
Activar una línea directa, disponible 24 horas, para atender cualquier duda sobre «medidas migratorias o reportar incidentes», es otro de los pasos tomados después de la victoria de Trump, que inició su campaña electoral con un fuerte tono antiinmigrante llamando violadores y criminales a los mexicanos que viven en EEUU. El Gobierno mexicano también intensificará la promoción del registro y expedición de actas de nacimiento de hijos de nacionales nacidos en EEUU y aumentará la presencia de consulados móviles. Además, incrementará el número de citas para realizar trámites en sus consulados con el objetivo de que todos los mexicanos cuenten con documentación oficial. Igualmente, estrechará la relación con organizaciones de derechos civiles.
Durante la campaña electoral Trump advirtió de que, apenas asuma la presidencia, deportará o encarcelará hasta a tres millones de indocumentados con antecedentes penales. También amenazó con intervenir las remesas de los mexicanos, una de las principales fuentes de ingresos del país, si el Gobierno de México se niega a pagar el muro que prometió construir a lo largo de la frontera común. Asimismo, amenazó con renegociar o anular los tratados de libre comercio con México.
Se estima que unos 11 millones de personas viven indocumentadas en Estados Unidos, la mayoría mexicanos.
Desde la victoria de Trump en las elecciones presidenciales la organización Southern Poverty Law Center, que lucha desde 1971 contra la intolerancia, ha recopilado a través de la prensa local, las redes sociales y una plataforma de su página web al menos 437 actos de odio y acoso en muchos de los cuales hubo referencias directas a la campaña de Trump.
En solo una semana se dio un número de casos equivalente al que la organización suele detectar en al menos medio año. Inmigrantes (136), negros (89) y homosexuales (43) fueron las víctimas de la mayoría de los sucesos, mientras que también hubo decenas de ataques contra musulmanes y mujeres.
En al menos 30 actos se usó una esvástica, mientras que en decenas de lugares del país aparecieron pintadas con mensajes como «Blancos solo. Nación Trump», «Poder blanco» o «Hagamos Estados Unidos blanco de nuevo», que parafrasea el lema de campaña del magnate: «Hagamos Estados Unidos grande de nuevo». GARA

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