Un pueblo prototípico entre berlanguiano y casposo

He de reconocer que la comedia coyuntural antenatresiana, si te coge con la guardia baja, te puede hasta sorprender. Nacho G. Velilla, nacido de sitcoms televisivas como “7 vidas” o “Aida”, y por tanto gran conocedor del humor populista, crea su particular modelo de pueblo prototípico en “Villaviciosa de al lado”. Me imagino que la intención inicial era la de dar con ese enclave rural tan reconocible como la famosa dualidad inventada por Berlanga en la serie televisiva “Villarriba y Villabajo”, a partir del anuncio de un lavavajillas. Pero al artífice de “Que se mueran los feos” (2010) le sale una descripción aldeana más casposa y en su línea de chistes localistas con acento, y el que se cuela esta vez tiende a ser aragonés, por la presencia del cómico maño Jorge Asín y porque la película se rodó en el balneario de Alhama de Aragón, Jaraba, Nuévalos, Lascuarre, Benbarre o Graus.
En fin, a lo que iba, porque me llama poderosamente la atención que el guion escrito a ocho manos, más que desarrollar un argumento convencional sobre la anécdota del premio gordo de lotería que tocó en un club de alterne de un pueblo toledano, y que coincide con el de la rancia comedieta “Las señoritas de mala compañía” (1973), lo que hace es ordenar el material en función de los personajes y los espacios municipales que les corresponden, como si se tratara de un mapa de los que se utilizan en el turismo cinéfilo.
En el Ayuntamiento está el alcalde (Leo Harlem), que es de derechas. El concejal de la oposición (Carlos Santos) lleva coleta y tiene un agro. Y el concejal de cultura (Jon Plazola) se ocupa del cine-club, que proyecta clásicos en blanco y negro como “Sucedió una noche” (1934) de Frank Capra. En la peluquería, que se llama Centro Estético Yoli, están las comadres (Yolanda Ramos, Goizalde Núñez y Carmen Ruiz). En el club de alterne Momento está la madame (Carmen Machi). En la plaza mayor...

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Aerosorgailu bat zure esne kaxan

Elogio de las puertas giratorias entre el trabajo privado y el político

«Basoez hitz egiten dute, baina basoa suntsitzen dute landaketa sartzeko»
