La Cámara de Diputados avala el nuevo Gobierno liderado por Paolo Gentiloni
La Cámara de Diputados de Italia dio ayer su respaldo al nuevo Gobierno de Paolo Gentiloni, tras la dimisión de Matteo Renzi por su derrota en el referéndum constitucional. Hoy buscará la confianza del Senado.

El nuevo primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, obtuvo ayer la confianza para su investidura en la Cámara de Diputados tras un debate en el que dijo que su Ejecutivo durará mientras tenga el respaldo del Parlamento.
Gentiloni, que juró el lunes el cargo, sustituye al también socialdemócrata Matteo Renzi después de que este renunciara tras la derrota en el referéndum sobre la reforma constitucional del 4 de diciembre.
La Cámara Baja aprobó el nuevo Ejecutivo con los votos a favor de 368 legisladores, mientras que 105 dijeron «no». El Movimiento Cinco Estrellas y la xenófoba Liga Norte se ausentaron como protesta de la votación, como ya habían advertido que harían al considerar que este Ejecutivo es una «fotocopia» del de Renzi e insistieron en la celebración de elecciones generales cuanto antes.
El socialdemócrata Partido Demócrata liderado por Renzi había pedido el respaldo de todos los grupos para la configuración de un Ejecutivo de unidad pero, tras el rechazo de buena parte de la oposición, Genti- loni ha constituido un Gabinete muy similar al de su antecesor.
Gentiloni defendió el trabajo del anterior Gobierno, del que formó parte como ministro de Exteriores. Dijo sentirse «orgulloso» y prometió prestar atención a «todos los italianos», independientemente de lo que votasen en el fallido plebiscito.
El nuevo primer ministro deberá hacer frente a diversas responsabilidades, incluida la resolución sobre la intervención estatal en el Banco Monte dei Paschi de Siena, la entidad más antigua del mundo y la tercera más importante de Italia, que deberá recibir con urgencia ayuda estatal si fracasa en su intento de captar en los mercados 5.000 millones de euros para su recapitalización.
Además, deberá impulsar una nueva ley electoral que permita la convocatoria de elecciones –ahora hay una distinta por cada cámara– e impulsar las iniciativas necesarias para la reconstrucción de las zonas del centro de Italia golpeadas por el terremoto. Y prometió concluir la reforma laboral y las normas sobre la jubilación anticipada.
Gentiloni descartó unos posibles comicios anticipados por ahora al subrayar que la Constitución dice que los gobiernos duran mientras tienen la confianza del Parlamento, lo que sugiere que podría tener la intención de agotar la legislatura, que termina en febrero de 2018.
Pero antes deberá superar la prueba del Senado, donde hoy se someterá a una nueva moción de confianza. Allí el Gobierno tiene una mayoría más ajustada después de que un antiguo aliado de Renzi, la Alianza Liberal Popular de las Autonomías, se haya desmarcado de la nueva Administración, pero previsiblemente superará la prueba.

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