Maitane ALDANONDO
DONOSTIA

Un repaso gráfico a los principales hitos de Donostia

La editorial Nerea ha publicado el libro «San Sebastián. Un viaje a través de su historia», una crónica de la ciudad llena de imágenes. José María Unsain se ha encargado de la coordinación y de la redacción junto a Ramón Aizpurua, Adriana Hernández y Félix Luengo.

Actualizar y completar la historia de Donostia es el objetivo de la obra “San Sebastián. Un viaje a través de su historia” que la editorial Nerea ha publicado recientemente. Encargaron al historiador y codirector de Untzi Museoa José María Unsain la labor de coordinar este proyecto, cuyo resultado son casi 300 páginas profusamente ilustradas. Un libro de carácter divulgativo, con estilo sencillo, pero preciso. «Hemos tratado de mantener el rigor, facilitando el lenguaje y mostrando la complejidad de la ciudad que tiene muchas facetas y aristas», apunta Unsain.

La obra ofrece una visión general de la ciudad, recorriendo lo acontecido desde la Prehistoria hasta la actualidad, con un enfoque integral que recoge todos los aspectos de la historia social, cultural y política, la vida cotidiana así como cuestiones militares, sean asedios, batallas o ataques. Consta de unos textos generales escritos por el propio Unsain en el periodo entre la Prehistoria y el siglo XVII, Adriana Hernández y Ramón Aizpurua sobre el XVIII y Félix Luengo en el caso de las dos centurias posteriores. Acompañan el relato 823 imágenes, parte de ellas inéditas o poco conocidas, que configuran una suerte de historia gráfica. El encargado de localizarlas y darles sentido ha sido el propio Unsain, quien explica que «el lector se puede limitar a abordar el texto exclusivamente por la parte gráfica, de manera que si hace una lectura correlativa de todas ellas conseguirá una visión de síntesis de la historia de la ciudad que luego puede profundizar con los textos generales».

Relevancia vinculada al mar

Un obstáculo a salvar a la hora de abordar la historia de Donostia es la carencia documental provocada por su devastación en 1813, cuando las llamas arrasaron con el archivo municipal y el archivo del consulado. Un «puzzle histórico» que se va recomponiendo con dificultad, pero tal y como apunta el historiador «hay muchas lagunas en algunas áreas y sombras sobre cómo pasaron algunos episodios». En ese sentido, recuerda las palabras del historiador José Luis Banús y Aguirre, «los donostiarras son gentes de memoria corta», y que esta se limita a la destrucción de la ciudad y a la Belle Epoque. Sin embargo, en periodos previos como la Edad Media y la Moderna, la ciudad tuvo un protagonismo mayor al que aparentemente le correspondría. Así lo afirmaba otro historiador, el donostiarra José Ignacio Telletxea, al resaltar la falta de concordancia existente entre el «empaque» histórico de Donostia y su exiguo tamaño y peso demográfico. Muestra de esa relevancia, Unsain destaca los siglos XVI y XVII, época en la que fue plaza fuerte de defensa de la frontera junto a Hondarribia, y clave también en la construcción naval, la pesca y el comercio marítimo. «Hay que verla como un entramado portuario: la bahía, el puerto, el de Santa Catalina para el tráfico fluvial de hierro y madera por el Urumea, y el de Pasaia. Eso explica que el núcleo Donostia-Pasaia fuera el principal enclave ballenero mundial a mediados del siglo XVI. Suena excesivo, pero los documentos soportan la afirmación».

Otro hito resaltable, aunque relativamente desconocido, del que da cuenta la obra es el alcance de Donostia como puerto corsario. «Se dice que frente a Dunkerke y Ostende, los núcleos más importantes en el XVI, estaría por encima en la duración de la actividad a nivel europeo, al servicio de los austrias, claro».

la mujer: pesquera, comerciante y corsaria

El papel de las mujeres ha sido y sigue siendo silenciado en muchos ámbitos, situación de la que no escapa la Historia. Conscientes de este hecho, los autores de este libro han intentado precisamente visibilizar su huella y relevancia. «Hemos tratado que las mujeres tuvieran una presencia destacada tanto gráfica como en los contenidos, en la medida en que tenemos información, que es más limitada», explica Unsain. Destaca la contribución de las mujeres a la actividad pesquera donde «contribuían a la carga y descarga de las embarcaciones, llevaban el bacalao a los barracones de la playa para tratarlo, y lo empaquetaban para exportarlo al interior». Sin embargo, no se limitaron al trabajo físico del puerto, también intervenían en expediciónes a Terranova, en la construcción naval, en negocios y actividades comerciales o, incluso, corsarias. Por ejemplo, «Juana de Larando tenía participación con otros socios sobre un barco corsario». M.A.