Otra denuncia a Mendizabal obliga a Munilla a tomar nuevas medidas
Las denuncias de abusos sexuales a menores contra el ex vicario general de Gipuzkoa, Juan Kruz Mendizabal, se acumulan. A los dos casos juzgados eclesialmente se suma un tercero sin confirmar y un cuarto denunciado ayer, al que el propio Obispado otorga «un alto grado de verosimilitud». Munilla anunció nuevas medidas contra Mendizabal.

«Los hechos se han precipitado», aseguró el propio obispo de Donostia, José Ignacio Munilla, después de convocar de urgencia una rueda de prensa a las 17.00 de ayer. El motivo: una nueva denuncia presentada ayer por la mañana contra el ex vicario general de Gipuzkoa, Juan Kruz Mendizabal, también por abusos sexuales a menores. Se trata del cuarto caso puesto encima de la mesa esta semana. Los dos primeros, por los cuales la Iglesia ya condenó a Mendizabal, ocurrieron en 2001 y 2005; el tercero fue mencionado por las dos primeras víctimas, aunque ayer Munilla aseguró que «no ha podido ser confirmado»; y el cuarto caso es el denunciado ayer por una persona que manifestó su deseo de demandar a Mendizabal tanto por la vía eclesial como por la civil.
«Me he puesto en contacto esta misma mañana con el fiscal general, consensuando la forma de llevarlo a cabo», explicó ayer Munilla sobre esta nueva denuncia, que se refiere a abusos cometidos presuntamente en 1994. El obispo otorgó a la denuncia «un alto grado de verosimilitud», por lo que ayer adoptó nuevas medidas preventivas contra Mendizabal, que se suman al «acompañamiento espiritual y terapia psicológica en curso». Concretamente, el ex vicario general tiene prohibido el ejercicio público del ministerio sacerdotal y está obligado a residir en un monasterio, «teniendo que solicitar permiso al obispo para salir de él». Asimismo, tiene prohibido «todo contacto con menores si no es en presencia de otro adulto».
Silencio de seis meses
A preguntas de los periodistas, Munilla explicó que, tras las denuncias recibidas por las dos primeras víctimas en marzo de 2016, el proceso eclesial a Mendizabal duró hasta julio. El obispo no tuvo problemas en reconocer que si las víctimas no llegan difundido su comunicado el pasado martes, la Iglesia no hubiese hecho pública la condena. «Las víctimas habían pedido silencio y nosotros se lo concedimos», explicó.
Ante las críticas aparecidas en diversos medios sobre el hecho de que los abusos sexuales hayan sido juzgados en tribunales eclesiales y no en los civiles, Munilla reivindicó que la Iglesia «cuenta con los medios jurídicos necesarios» para procesar a los sospechosos. «Esta capacidad está reconocida en los acuerdos Iglesia-Estado, no solo en España, sino en la práctica totalidad de las naciones democráticas», aseguró.
Munilla fue más allá y aseguró que en materia de delitos contra menores, la legislación eclesial es más severa que la civil, algo que solo es cierto en lo que a la prescripción del delito se refiere (en la Iglesia el plazo es más amplio). La afirmación es falsa en cuanto a las condenas aplicables, porque las penas canónicas no van más allá de traslados forzados o retirada de potestades eclesiásticas, mientras que la justicia civil prevé penas de dos a seis años de cárcel.
Munilla aprovechó la comparecencia para trasladar de forma «vehemente» su deseo de que «aflore cualquier tipo de abusos sexuales cometidos contra menores en el seno de nuestra Iglesia». «Sería grandemente beneficioso para todos: para las víctimas, porque les ayuda a sanar; para los agresores, porque desenmascara la mentira de su vida y les llama a la conversión; para la Iglesia, porque requiere de nosotros una profunda revisión; y para el conjunto de la sociedad, porque estamos ante un problema del que no está exento nadie», añadió el obispo, que concluyó pidiendo «perdón en nombre de la Iglesia».
El exvicario negó en diciembre la existencia de casos de pederastia
Pese a que las dos primeras denuncias contra Juan Kruz Mendizabal se presentaron en marzo de 2016 y pese a que el ex vicario general de Gipuzkoa fue condenado en julio, poco antes de estas pasadas navidades ofreció a “Goiena” una entrevista que el medio de comunicación local publica hoy de forma íntegra.
En un adelanto ofrecido ayer se pudo leer la respuesta que Mendizabal, que también fue párroco en Bergara y Antzuola entre 2006 y 2010, da a la pregunta sobre la pederastia: «Creo que este tema nos pasó por encima. Quiero decir que la Iglesia no lo abordó como es debido, dialogando con los heridos y los dolidos... No sé en Euskal Herria, porque nosotros no conocemos casos así, pero en EEUU intentaron arreglar el problema con dinero. Y el resultado fue que no se arregló nada».B.Z.

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